Sus grandes ojos de kilométricas pestañas (lo odio por eso) me miraban fijamente, esperando. Yo sabía la respuesta pero no cómo ponerla en palabras. Hacía frío y colocaba mis pies descalzos debajo de mis piernas mientras me acomodaba junto a él, de frente.
¿Por qué Argentina?
Desde niña me llamó la atención por razones muy simples, supongo. Mis papás tenían un tiempo compartido en Mazatlán y con RCI podíamos cambiarlo por cualquier sitio del mundo. Yo tendría unos 10 u 11 años y me acuerdo perfecto de que me tiraba en la enooorme cama de mis padres a estudiar el catálogo de posibilidades de viaje. Y Argentina estaba ahí. Era lejos y extrangia. Había pesos, igual que en México, pero en ese entonces el nuestro valía más que el suyo, es decir, más posibilidades de compritas. Lo mejor: se hablaba español. No era que siguiera pensando que para hablar inglés tenías que leer algo de atrás para adelante o que con el simple whachaguachear era suficiente. Creo que ya había pasado esa etapa, (Es en serio, con mi hermano pensábamos eso.), pero en español sería más fácil.
Después, más grande, supongo que vino otra razón: el acento, ¡cómo me gustaba su acento!
Luego, no hay que negarlo, el look de los hombres, ¡guapos, guapos, ¿eh?!
Finalmente, lo que definitivamente me convenció fue que hace varios años platicaba con un par de australianos (también muy galanes, hay que darles su mérito a los guerotes) que andaban viajando por el mundo. Les pregunté que para ellos cuál era el país más bonito del mundo y sin dudarlo los dos me dijeron: Argentina. Oh, ¡qué curiosidad!
Más adelante surgieron más razones: los amigos, la forma de comunicación, la moda, la comida, el vino, los sueños… ¡el hielo! Pero todo era demasiado largo y ya habíamos estado hablando por horas y horas,  así que le respondí con el sueño de la infancia, creo que fue todo lo que pude decir. Él me dijo: "No vas a querer volver. No sé por qué siento que este viaje será muy importante para ti, algo, algo cambiará."
Yo no lo sé, pero ya tengo mentalizada una idea: será maravilloso.
(Continuará…)

6 Responses to "De un viaje hacia rumbos patagónicos: la razón"

  1. Gurisa Says:

    Lata se vuelve de Argentina con un souvenir que le va hacer pagar recargo: un argentino :P

  2. Latamoderna Says:

    jajaja, diostioiga...jajajaja Ya la solteritud me cansó.

  3. Lucercita Says:

    uy si que son guapos guapos los argentinos

  4. Georgells Says:

    Las razones suenan mágicas. Ahora el balance del viaje: ¿irá a los glaciares? (digo, por aquello del hielo)... ¿Visitará los lagos y Bariloche? (por la hermosura de los paisajes)... y la pregunta más importante de todas: ¿Bonaerenses, Mendocinos, o le da igual? ;-))

    Abrazo!

    G.

  5. ElPoeta Says:

    Está muy interesante; seguro que de ese viaje sale algo, amiguita. Un beso,
    V.

  6. Arte Says:

    Tu sigue con esa mentalidad y asi sera!

    Ademas, no nitas otra razon mas que conocer.. tu eres trotamundos Lata

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