jueves 29 de enero de 2009

Yo… no una persona fácil.

Recuerdo cuando Rachel de Friends lleva a Emma recién nacida a su casa. La bebé no para de llorar y tratan de todo… hasta que los amorosos brazos flacuchos de Mónica la duermen. Cuando llega Ross a su casa, Rachel, con ojera incluida, le dice “Emma… not easy”… Así me siento hoy. Y ayer y antier.

En mi anterior meditación del círculo tanspersonal (suena raro, pero no es raro), hablamos de los eneagramas. Esta forma de observación de uno mismo te permite darte cuenta en dónde te enganchaste cuando eras niño: qué mentira te contaste y te creíste para seguir andando por la vida. Bueno, algo así. Entonces, decía Aquiles, don Sensei, que vamos por la vida pensando que tenemos que hacer tal o cual cosa para alegrar a mamá y papá y así, conseguir que nos quieran y acepten. Claro, todo esto no es conciente.

Pues yo… not easy. Y no es que me lo hayan repetido durante toda mi vida… (que sí lo hicieron), sino que en realidad no soy fácil.

A simple vista parezco ligera y agradable, pero caray, me clavo durísimo con algunas cosas (¿A poco?). Y, para acabarla de amolar, desde ayer estoy de malas. Claro que tiene que ver que los servicios de bancos y de Luz y Fuerza del Centro sean pésimos, que no me lleguen mis estados de cuenta a casa, que no pueda hacer nada vía telefónica, que no llegue mi recibo de luz y no haya forma de pagar el servicio sin el recibo (… o sea, ¿cómo?) ni que ya vaya a expirar mi plástico y por lo mismo NECESITO que me envíen el plástico a mi dirección (o sucursal) correcta. La única forma es ir a pelearte a Banamex por... ¿cuarta ocasión?

También estuve pensando de actitudes que me molestan MUCHO de unas amigas y que a veces no puedo expresar porque dicen que “estoy exagerando”. Diría una amiga budista: es puro ego, déjalo ir. Pero si es algo que te ha molestado por años, ¿dónde está la receta –con pasitos 1, 2 y 3- para deshacerse del ego?... Por favor, que alguien me pase la receta... prometo seguirla paso a paso.

Puaf, millones de paciencia para mi marido. Tendrá que tomar pastillas de pacientium todos los días.

¿Dónde se compran las pastillas para no estar grinch? ¿Servirá ir por unas quecas bien grasosas de la carretera? ¿De la Marquesa, para que amarren? Vakaaaaaaaaaaaaaaaaaaaa...

¿Chocolate? Diría Drama Queen que no remplazan el sexo. ¿Será falta de sexo? ¿Será falta de ejercicio? ¿Será falta de alguna vitamina? ¿Necesito terapia? Ah, diría Maribel “Yo por eso medito”. Tal vez así se baje lo grinch. ¿O una botella de vino tinto? ¿O un amante de closet? ¿Volviendo a nacer?

¿Ven? Not easy…

Mejor pongámonos a trabajar.


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martes 27 de enero de 2009

No soy Palacio

Hay algo que me molesta desde hace unas semanas: publicidad como la del Palacio del Hierro.

No sé si sea porque ya llegué a determinada edad, porque estoy en la industria de la mercadotecnia, porque traigo el SPM o porque ya tengo el poder adquisitivo suficiente, pero ya como que hartó la fórmula… ¿Cuál?

Más allá de que los anuncios ya se notan cansados y aburridos, la fórmula de la que hablo es la de vendernos a mujeres con poder adquisitivo suficiente como para comprar algo en palacio, artículos para niñas.

No me doy a entender, ¿verdad? Me parece realmente tonto el que una niña de 15 años (o al menos luce de esa edad) vista un traje carísimo de diseñador x o y. Total, ni a sus maridos se los van a pedir… porque a los 15 ya nadie se casa.

¿Recuerdan aquella refrescante campaña de Dove en la que las mujeres eran reales? No me malentiendan, que no quiero ver cuerpos descuidados o poco estéticos, no, no, no… si yo sé que ese tipo de imágenes se basan en “el perfil aspiracional de la gente”. Pero yo me pregunto, ¿queremos ser como una niña de 15 años, anoréxica y caprichosa?

¿Por qué las agencias de publicidad no utilizan la fórmula tan popular actualmente? Utilizar a actrices en lugar de modelos. Y conste que todos sabemos que generalmente las actrices están re-flacas… pero por algo se sienten más cercanas.

Un ejemplo es ver a Charlize Therón anunciar un producto. Y que conste que es muy aspiracional, porque no creo que muchas mujeres en México luzcan como la rubia Sudafricana.

Yo voto porque volvamos a la fórmula Dove, igual en una de esas, sí me vuelvo chica Palacio. ¿O qué piensan?










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lunes 26 de enero de 2009

¡AUCH!

Vaya fin de semana. Caí irremediablemente. Ya lo veía venir. Hacía un par de semanas que me sentía rarona, pero el viernes por la noche ya no se puedo evitar. Fui al cine a ver “Marley y yo” y salimos con la mosca en la cabeza, o yo, al menos, salí así. Llegué a casa y estaban unos amigos ahí, después de una sesión. Tomamos vinito y platicamos. Yo estaba cansada, así que un rato después nos despedimos.

Chale, y los dolores me levantaron. Qué lata eso de las infecciones estomacales.
El sábado según íbamos a ver una celebración del Año Nuevo Chino, pero nos tocó algo muy chafa… mejor nos fuimos y entramos a ver “A la orilla del cielo”… wooow.

Anyways, durante todo el día los retortijones no me dejaron por lo que ayer terminé en el médico. Ni maíz. Pastillas, hagan su trabajo.

Así comienzo una semana, sintiéndome un poco mejor. Ah… y se me cayó una muela… bueno, una corona, chale. Jajaja. A visitar médicos, ni modo.
Buen lunes.




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jueves 22 de enero de 2009

Damien Rice, una crónica.


Qué presumida que soy, pero estoy feliz.

Primero, porque anoche tuve una velada estupenda.

Segundo, porque me publicaron una reseña con una foto buenísima. Bueno, no es una reseña, es una crónica.

Damien Rice es un músico irlandés a quien conocí por referencias de aquí y de allá. Se hizo famoso por su canción "The blower´s Daughter", que saltó a hollywood gracias a una hermosa escena de la cinta Closer: donde ella, con peluca rosa, y él, en hermoso traje, se topan en las calles de Londres.

"And so it is..."

También han usado esa canción para series de televisión y otra de sus piezas, Delicate, sale en la hermosísima Dear Frankie.

Como leerán, lo disfrutamos un montón.

Enjoy!

Sólo da click al enlace siguiente:
Damien Rice @ Lunario del Auditorio Nacional

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miércoles 21 de enero de 2009

Sale, shop, sale

Mientras tomo café, me alisto para un gran concierto, descanso un poco. Estos días han sido tan ocupados. Pero me gusta. Y me gusta más que no me estoy presionando.

Mi horario de trabajo cambió, y el estrés de los días los he compensado con... bueno, una gran terapia de compritas.

Todo comenzó el lunes, cuando tenía que ir a pagar el cable. Cerca de mi oficina está uno de los centros comerciales más grandes de México, así que camino, paso a Cablevisión... y pienso en las ofertas de fin de año. ¡Demonios! El hambre con las ganas de comer.

**Pausa forzada porque en Friends aparece Janice... una vez más, jajaja, ella me cae bien, tengo que ver esto.**

Ejem. Decía. Las ofertas. Como este año comencé muy zen y una de las cosas que quiero hacer es seguir con la meditación y estas locuras que me gustan, le eché un ojito a un tapete de yoga desde el sábado. Así que, pensé, en el Martí de este centro comercial seguro tienen... ¡¡¡¡¡¡¡¡¡NEEEEEELLLLL!!!!!! En el mucho más pequeño de cerca de mi casa tiene mucho mejor surtido. Anyways... con tristeza en el corazón, se me atravesó un MixUp... :S

Película en mano –de hecho, película backup para regalo de cumpleaños de emergencia... había que aprovechar la oferta-, seguí caminando en busca de un bra lindo. Oshyo... no, no gran surtido. Oh... ¿qué es eso? Women´secret. Después de probarme como 15 (no exagero) distintos modelos, me decidí por tres piezas (¿¿¿¿quéee???, ¡¡había que aprovechar el -40 -20).

Ayer, pasé finalmente por mi tapete (al más modesto centro comercial de mi casa), que compré con un flamante 30% de descuento. Ah, y unas bufandas...

Arggg... debo trabajar menos, comprar menos y concentrarme en lo que haré desde las 5 pm. ¿Sabían que hay luz y una vida afuera a esas horas????

Fiu... lo bueno es que sólo me quedan 200 pesos en mi cuenta. No podré comprar gran cosa esta noche (tal vez una taza de recuerdo).

AAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAARRRGGGG... I need help!

lunes 19 de enero de 2009

En invierno...


El viernes pasado fui consciente del cambio de estaciones. Cuando estamos en la escuela aprendemos de “PrimaveraVeranoOtoñoInvierno”, pero poco las conocemos.

En primavera, hace calor y todos los seres sobre la tierra andan haciendo ojitos pispiretos a quien se cruce en su camino.

En verano, llueve mucho y hay mosquitos.

En otoño dicen que las hojas se tornan cafés y se caen. Yo sé que hay aire y menos calor (lo que se agradece).

En invierno, los días son más cortos y a veces hay frío. El sol quema.

Esas son las estaciones según La Lata. Pero el viernes, tuve que ir a Palmas a recoger un paquete y decidí irme caminando al metro Auditorio. Como no son mis rumbos, pedí indicaciones y me dijeron que caminara por la ciclopista. Hacía frío, riquísimo frío. Hacía viento.

Calzaba tenis y estaba dispuesta a conocer, a pie, esa zona de la capital del país. “Harás como 20 minutos caminando”. Ya casi estaba en Periférico, nada lejos.

Hombres guapos, abrigos, guantes, bufandas; mucha gente trajeada en parejitas, de un lado para otro.

Me detuve un momento, compré mi fresísima Caramel Macchiato, y con toda la calma del mundo empecé a disfrutar el invierno en esta ciudad.

Justo al lado de la Fuente de Petróleos hay un parquecito… el pasto sigue verdoso, pero los árboles están totalmente secos, pelones. Una cálida sensación invadió mi cuerpo… ¡wwoooww!, esto es invierno. El día estaba gris, con viento y árboles secos, ¡esto es invierno!

La gente que pasaba en los atestados microbuses me veían como un bicho raro… ¿quién en esta ciudad va caminando por Reforma con un vaso en la mano y tomando fotografías con la otra? Yo.

Me encanta el invierno. Aunque hoy, ya salió el sol y enfrente de mi casa, los árboles están siempre verdes.

jueves 15 de enero de 2009

La terapia de Naoko

-Hay dos tipos de personas: los que son capaces de abrir su corazón a los demás y los que no. Tú te cuentas entre los primeros. Puedes abrir tu corazón siempre y cuando quieras hacerlo.

-¿Y qué sucede cuando lo abres?

Reiko, con el cigarrillo entre los labios, juntó las palmas de las manos con aire divertido.

-Que te curas –afirmó.

La ceniza del cigarro cayó sobre la mesa, pero a ella no pareció importarle.


Murakami, Tokio Blues

miércoles 14 de enero de 2009

Dos abrazos en mi vida


Ayer tuve dos experiencias hermosas.

Vi la película mexicana Dos abrazos” y me dejó una sensación grande en el alma. Es del director Enrique Begné…

Una cinta de encuentros, aparentemente casuales, de gente normal, de gente buena, llena de luz.

Y esto tiene que ver con mi experiencia uno…

Casualmente anoche traía mi Moleskine en la bolsa. Casualmente pensé en escribir antes de que se bajara la emoción del momento.

Tuve una de las conversaciones más abiertas, honestas, sinceras y tal vez profundas de las últimas fechas. Al final me quedé con una emoción de mucho amor en todo el cuerpo.

Pienso que el alma en algún momento se fragmentó y que vamos reconociendo cachitos de esa alma en gente que se convierte en amores de nuestras vidas.

Por eso mismo el término “Él es el amor de mi vida” me suena sinsentido, puesto que he sido afortunada de tener varios amores de mi vida. Algunos románticos, algunos no.

Algunos son pasajeros, pero son tan importantes e intensos que merecen ese título. Otros duran más: años, lustros… quizá “casi” toda la vida. Tal vez…

Lo importante es la profundidad del sentimiento que nos une, la importancia o relevancia de esa presencia en nuestras vidas; lo que nos han enseñado, lo que nos han reflejado de nosotros mismos. Los momentos…

Y también se tienen certezas.

Ayer, en esta conversación me preguntaba cómo lo veía tan profundamente. Le contesté “alguien que tenga los ojos abiertos te puede ver”. Sé cómo es sin haberlo tratado tanto. Nos vemos poco pero sé que está ahí. Certezas extrañas.

Cuando estamos juntos hay algo… es como si nada mala fuera a suceder si estamos juntos. Ni a él ni a mí. Creo que nos sentimos apoyados y protegidos.

Caray, podría casi afirmar que somos fragmentos de esa alma. Me encantaría que no fuera un ser pasajero en mi vida, aunque si lo fuera, ya me ha dejado algo. Pero también tengo la certeza de que no será así. No sé por qué… no sé cómo. Esas certezas que suceden.

A pesar de que somos muy diferentes y pensamos/opinamos distinto de la vida, creo que esas opiniones no son opuestas ni radicales.

Yo le agradezco que, al contrario de otras personas que han dicho que les gusto por distinta y a la hora de la hora les asusta lo que provoco en ellos, él se queda, escucha, quiere. Está. Yo le agradezco que me tome como soy, sin cuestiones, aceptando… supongo que tolerando.

Esos son amores de la vida.

A pesar de que ellos saben que tenemos muchos defectos –y ellos también los tienen-, aprenden a aceptar el paquete completo. Y nosotros de ellos:

“Es tan terca, es tan cínico, es tan… ¡pero así es!”

Los fragmentos de alma vienen dentro de uno, es decir, no me pueden querer sin aceptar que tengo una Adriana, un Sean, un Pablo –a pesar de hacerme enloquecer-, una Vanessa, una Karlha… mi mamá, mi Celes, un Tufick… un él.

Y la lista continúa, por supuesto.

Por largo o corto tiempo, he tenido grandes amores en mi vida y ¡me siento tan honrada y agradecida!

Por eso, Dos abrazos me parece una cinta no de casualidades, más bien de fortunas. De momentos. De amor.

Gracias.

Ah… No sé por qué, al escuchar esta canción pensé en él. Y, para cerrar con broche de oro, Alanis viene a México.

Aquí, con subtítulos y todo, “You learn”.





Om
Almost miss you
Almost love you
Gracias por ser mis pies en la tierra


martes 13 de enero de 2009

Un día cualquiera

Me aburro tan fácilmente que tengo que distraerme con cualquier cosa. Puede ser el Facebook –que últimamente está de lo más aburrido-, leyendo algún blog –aunque últimamente no me apetece demasiado leerlos-, me miro las puntas del cabello en busca de orzuela –con tijeras en mano-, participo en concursos para ganar cosas que luego no puedo usar, juego con mi pinza del cabello, voy por algo de tomar… voy por algo de comer. Voy al baño, voy mucho al baño. Me da frío, me da calor. Me da la cieguitud, prendo la lámpara… prendo el foco. Volteo a ver qué hace Lalo, qué hace Julius, qué hace La Guera. Reviso el Messenger, nadie con quien me apetezca chatear. Cierro. Vuelvo a abrirlo, “¿Y si le hablo?”, pienso en él.

Aparece otro él. Me peleo, hoy tengo ganas de pelear con él. Es divertido pelearme. Hay veces en que nomás quiero pelear por pelear. Y no hay mejor contrincante. Tras su aparente amargura se esconde todo un bombón, que además, me aguanta todo. Creo que le gusto. Sí… bueno, me ha hecho el piropo más bonito de los últimos tiempos, así que me siento con la libertad de pelear. De hacer berrinche. Carajo, entonces le gusto más porque se divierte –en el fondo- con la surreal pelea.

Me limpio los botines. Me pongo guantes, ¿de dónde salieron los pingüinos?

Ah, Facebook… ¡nada! Boooooooooring. Abraham anda en Madrid el méndigo. Hace frío y nieva. Ah, quiero que nieve. Quiero no poder caminar en el hielo, no tengo práctica.

¿Qué hora es? Mmmm… No pasa nada en el mundo, ¡carajo! Los inicios de semana son así, por eso los finales de semana ando en friega, porque entonces, todo pasa. Según Pérez Hilton el nombre de la hija de Ben Affleck y doña Jen Garnier, digo, Garner es Seraphina Rose Elizabeth Affleck… ¡¿por qué hacen eso?!

Ah, se va a prohibir el uso de teléfonos celulares a menores de 6 años… ¿neto? Mmmm… De verdad que no pasa nada en el mundo.

Mi compu falla. ¿Estoy siendo una cobarde? Me gusta… no ser cobarde, me gusta él. Lástima que vive lejos.

Ah, Geoff sigue con mi obsesión con Damien Rice. No es obsesión, nomás no quiero ir sola… y hoy compro el boleto. Chale, re caro.

Hace frío. Mmmmm… no hay conciertos, no hay premios, no hay nada bueno. Martes, aburrido martes.

Creo que iré a ver Madagascar 2 mañana… sí, si Don Trigo no quiere, voy sola. ¡Las fotos! No me imprimieron las fotos. ¡Las quiero ver!

¡Tengo frío! Voy a buscar a Maléfico, quiero que me dé unos zapes. No está conectado. ¿Alguien interesante? Mmmm… sí, sí es nuevo ese tatuaje. Ya. Ah, es un OM… ¿Qué es un Om?

Esta sílaba es también llamada la Udgitha o el pranava mantra (‘oración primordial’), pues es considerada por los hindúes el sonido primordial, origen y principio de la mayoría de los mantras, palabras o sonidos divinos y poderosos.
El om es el símbolo de lo esencial en el hinduismo. Significa unidad con lo supremo, la combinación de lo físico con lo espiritual. Es la sílaba sagrada, el primer sonido del Todopoderoso, el sonido del que emergen todos los demás sonidos, ya sean de la música o del lenguaje.

¿De dónde lo saqué? No sé… de la vida. Ya no me acuerdo

Para mí es más significativo el Om Mani Padme Hum, pero está muy largo. Creo que este se ve más bonito.

¡Ya va ser 18! Yeiii… Pero antes es 15… es cumple de Tufick. Chale. Ah, y luego de Angie. Ah… y luego de las gemelas.

Y va a venir Hugo. ¿Vendrá? ¿Será?

Ya, suficiente cafeína.

Voy al baño.

sábado 10 de enero de 2009

¿Cómo somos?

P.d. disculpen los cambios de letra, pero blogger me está haciendo MUCHAS travesuras.

Hace unos días vi la entrevista que René Franco le hizo a Carlos Cuarón por la película Rudo y Cursi. Fatal.

No sé por qué a veces los periodistas reciclan las preguntas hasta que los televidentes (incluso los no asiduos como yo) se cansan... se aburren. Muy mala la entrevista. Nada nuevo bajo el sol, totalmente sosa. Y qué pena, pues este escritor/cineasta me parece exprimible, irónico, inteligente, divertido, profundo.

Lo más penoso es que se notaba claramente que el entrevistador no sabía ni de qué iba Rudo y Cursi... tal vez sí de la peli, pero no de la producción. Es más, hasta preguntó quién la había producido, cuestión que cualquiera de mis amables lectores habrían saber contestar de inmediato, “Yo me la sé, maestra, los Cha Cha Chá”.

Una de las súperoriginales preguntas fue la típica de que si él sentía el clásico sentimiento de que el mexicano quiere ponerle el pie a una persona que está triunfando y que cuando finalmente logra brillar, se levantan el cuello y dicen “ese tipo es mi paisa”.

Este tema ha sido muy comentado, discutido y hasta vuelto chiste, aquél que los cangrejos mexicanos se van jalando unos a otros dentro de la cubeta para que el que va arriba no salga, por lo mismo el pescador ni se preocupa en tapar el recipiente.

Carlos como que puso carita de “ash”, y contestó cualquier cosa, al igual que su acompañante, doña novia de Gael en la cinta.

Entonces me puse a pensar si realmente este dicho/chiste/creencia sigue siendo válido ante mis ojos. La respuesta es: NO.

En algún momento sí sentí que era así, pero no sé qué sucedió –supongo que la cambié fui yo- que ya no lo veo así.

Creo que como en todo el mundo, en nuestro país hay de todo: gente brillante, gente feliz, gente amargada, gente envidiosa, gente dulce, gente generosa, gente celosa... you name it!

Sí hay tendencias claras, actitudes palpables y estereotipos que se cumplen, pero más allá de eso yo sí veo un cambio de actitud, hacia lo próspero, a pesar de estar pasando por épocas difíciles –mundialmente hablando y México no es la excepción.

Con todo y los problemas, hemos iniciado el 2009 con menos pánico de lo esperado. Estamos más tranquilos o, quizás, resignados. Pero estoy segura de que se saldrá del bache, claro, si así se quiere.

El punto aquí es que también observo una conciencia más clara de solidaridad, de ayuda, de prosperidad compartida.

Admito que estoy tranquila y por lo mismo podría estar pecando de optimista, pero pregunto, ¿quién muere por optimismo?

Ahora el optimismo no se queda en mera idea, sino que se pone en acción y así, poco a poco vamos logrando pequeños éxitos compartidos.

No sé si el trabajo interno esté funcionando y en realidad me estoy volviendo menos egoísta, menos envidiosa, menos celosa, pero yo me atrevo a afirmar que ese chiste del cangrejo, cada vez aplica menos en México. Bravo por nosotros.

Así que yo me levanto en el cine y aplaudo los logros de Carlitos, de Gael cantando “yo te vi yo te vi yo te vi” y del maravilloso equipo que contribuyó a esta cinta... a muchas otras.

Chale... creo que ya me volví cursimente patriota... Espero que no se me quite pronto.

martes 6 de enero de 2009

La carta de 2009

Como cada año miles de niños de distintos países se prepararon para la llegada de tres figuras básicas en toda infancia latina: Melchor, Gaspar y Baltazar. Anoche, el 5 de enero, miré hacia las estrellas y vi esa diagonal brillante de tres puntitos lejanos; esa diagonal que me daba una ilusión hasta como los 11 años.


La ilusión debe de ser básica en nuestras vidas, por lo que sostengo que esta fecha es la mejor de toda la historia de la humanidad –contemporánea-. Nunca creí en Santa Claus y el Niño Dios no llegaba a mi casa; sólo había regalos de mis padres en Navidad y el fantástico Día de Reyes.


En un texto anterior comenté cómo me gustaba la llegada de los tres mágicos personajes y este año quiero publicar una carta que escribí para ellos. Anoche la dejé dentro de mi pantufla nueva. Es roja y acolchonadita (la pantufla, no la carta).


Decía algo así:


Ejem.


FX TECLAS DE MÁQUINA DE ESCRIBIR. LAS HOJAS HACEN QUE EL SONIDO SE AMORTIGUE, PUES SON DOS, CON PAPEL CARBÓN EN MEDIO (DE JALÓN ES MEJOR).

**Lata piensa que esta faceta vintage es dolorosa, las teclas son duras y el dedo chiquito está ya molesto, casi sangrando. Pero quiere hacerlo a la vieja usanza y recordar cómo se usaban las Olivetti**


MMM…

Queridos Reyes Magos:

Tengo muy claro que no les di tiempo suficiente para ir de compras, por lo mismo –y debido a que hace rato yo hice lo propio y constaté que las tiendas están insufriblemente llenas- les escribo con la esperanza de que llegue alguno (o todos) de los regalos no mañana, no pasado, sino en algún momento de este 2009 –con harta fe-.


Les dejo unos panecillos con quesito de cabra, un vinito blanco bien frío y leche descremada/deslactosada para sus valientes e infatigables compañeros de viaje: elefante, caballo y camello. Preferí lo salado debido a que seguramente miles de niños les dejarán pan dulce y/o galletas, y de vez en cuando se antoja variedad (y otra cosa que galletas de animalitos, a mi edad eso ya no va).


También les pido de favor que se limpien los zapatos antes de entrar, y de ser posible, que se los quiten, puesto que la duela rechina mucho y es más silencioso si caminan descalzos.


Hay una lamparita de mesa a la entrada, favor de usar esa, pues las de la sala no funcionan. Ah, no cierren la ventana, las plantas se están oreando.


Ahora sí, después de las recomendaciones, aquí van mis deseos de este año:


¿Sería mucho si pudieran de alguna manera conservar la capacidad de asombro de los seres humanos?


Sería maravilloso si existiera humildad en todos nuestros corazones… comenzando por el mío, por favor. Y en las acciones, palabras y hasta pensamientos.


Quisiera libertad para el mundo entero: libertad real. En todos los sentidos, desde religiosa hasta sexual.


¿Existe la manera de que reconozcamos nuestros errores y comencemos a trabajar para mejorarlos? Ah, ¿y qué tal de la capacidad y disposición para el perdón? Hacia uno mismo y hacia los demás.


En el plano más personal, acá, íntimo y entre nos, me encantaría conocer a alguien con quien se pueda hablar. Románticamente hablando, por supuesto. A ver, creo que no estoy siendo clara. No me refiero a que pueda hablar de romance, sino a un hombre con el que pueda hablar. Y hablar y hablar. De esos con los que te encuentras rara vez en la vida y con los que no bastan las horas ni sobran los silencios. Con los que puedes recorrer una ciudad a pie y no terminar siquiera los temas que una vez iniciaste porque te entra el ansia por comentar alguna otra cosa. Con los que puedes pasar horas en silencio y que sólo su presencia, su tacto puede hacerte temblar… sí, temblar. Qué fuerte es reconocer esto, pero sólo he conocido un caso de cada uno de los anteriores y con ninguno de los dos tuve una relación. Ni un beso siquiera. Y creo que ahora me gustaría eso.


Quiero tener los ojos abiertos, bien abiertos y la mente clara para no atribuirle nada a nadie, sobre todos las virtudes que me gustarían, que me han platicado o que he soñado. También la asertividad para mirar objetivamente y para pedir objetivamente. Para no pelear sino dialogar. Y no tomármelo personal: no soy el centro del universo, sólo de MI universo.


Me encantaría un montón de paciencia y de, una vez más, sabiduría. Algo muy necesario en mí: prudencia. Carajo (disculpen ustedes), cómo soy imprudente. Necesito fuerzas para seguir, para no aburrirme, para potencializar mi creatividad, para no quedarme dormida… para actuar. Para vivir.


Y ya, para finalizar, que me regresen mi lana de Neoskin, ¿no? O, mejor aún, que reabran las sucursales.


Ah, y de paso, algo sí material: un boletito para ver a Damien Rice, ¡están carísimos! Y si se quieren ver generosos, pues de paso a ese chamaco en la puerta de mi casa, ¿no? Digo, a quien no pide no se le oye… El no ya lo tengo…


Un comentario al pie. Aquél año que me dejaron dinero en lugar de un perrito, la verdad es que fue desilusionante, pero sí que me lo compré todito. Gracias por hacerse pasar tan bien por mágicos. Al final, sí tuve una hermosa cachorrita que me acompañó por 15 años de mi vida y se convirtió en un ser básico en la historia familiar.


Gracias por su atención. Espero encontrarlos el próximo año y contarles... cómo me fue.

Abrazos, luz y amor.

C.


¡Salud por la vida, que es una maravilla!

Elsa, de la película “Elsa y Fred”

sábado 3 de enero de 2009

Propósitos de año nuevo

Según esto ya estamos en 2009. Yo sigo con ánimo vacacional así que sólo sé que todavía no hay que trabajar y quién sabe en qué día vivo.

Pero como hice el conteo de 5, 4, 3, 2... 1... ya sé que es un nuevo año.

No es que crea mucho en los propósitos de año nuevo, pero este año quise pensar bien hacia dónde van mis pasos. Me siento muy cómoda con mi trabajo y con mi vida actual; me gusta mi casa y por lo menos tengo 6 meses más de contrato en esa cuevota.

Pensé que tengo que seguir con el camino de trabajo interno que comencé a fin de año y que me hizo sentir magníficamente bien. Ya lo tengo, lo encontré, ¡lo que he buscado 32 años!

Entonces, con palomitas en esos ámbitos, me sentí tranquila. Ah... pero siempre hace falta un bodoque al lado... y no hablo de un bebé, sino de una pareja.

Y, bueno, aquí viene la pregunta de los 64 mil millones de dólares: si para nosotros es importante tener una pareja... ¿qué tan dispuestos estamos a comprometernos?

Ahí se los dejo de tarea. No le saque. Conteste honestamente.

Si entre sus propósitos está encontrar a un “significant other”, piénsele.

Mientras, algo que encontré en Internet:

Propósitos Amorosos de Año Nuevo:
(Texto de Anaya Mathis)


Declara que en este año encontrarás el amor que siempre has querido. Mantén todo lo que te ha funcionado y tira lo que no... incluyendo a personas. Reconoce qué es lo que quieres y ve por ello.

Lee lo que algunas mujeres han resuelto cambiar sobre su vida con los hombres, sexo y ellas mismas:

1) ¡Sal!, oréate.
2) Olvídate de ser pasivo-agresivo: hay que hablar y pedir lo que se quiere.
3) La amistad es lo primero: mantener un balance entre las amigas y los galanes.
4) Decide cuándo es el tiempo correcto para ir a la cama: eso, decídelo tú. (sexo, pues).
5) No perder nunca el respeto por el otro.
6) Ser recíprocos: dar y recibir. Desde un masaje hasta lo que sea.
7) Hablar: decir qué quieres y necesitas... ¡pedirlo!

Como verán, hay de todo, así que si en este año está usted buscando –palabras textuales de un amigo- “a la madre de mis hijos” (no de los míos, sino de los de cada quién)... piénselo... ¿en realmente lo que quiere?