sábado 29 de agosto de 2009

Los oficios de mi vida

Cuando era niña quise ser muchas cosas cuando fuera grande. Sí, maestra y doctora pasaron por mi cabeza, por supuesto. Claro que quería ser muy famosa, cantar como los ángeles y ser artista de televisión (¿de qué más?). Gracias a la influencia de mi prima Claudia, era fans de Lucerito (jajajaja) y por supuesto que Timbiriche era parte de mi vida y nosotras seríamos algún día descubiertas por algún cazador de talentos.

Lo que hacíamos con mi amiga Marce era grabar casettes y hacer entrevistas en donde pretendíamos ser artistas, todo entre juegos de Barbies y saltar la cuerda (y fuimos campeonas estatales de salto de cuerda porque éramos realmente buenas y me enorgullece mucho decirlo).

Un poco más grande, como en sexto de primaria, bailábamos y soñábamos con ser famosas (siempre éramos famosas, con premios incluidos, course) bailarinas. Erika, Karlita y yo, ensayábamos por horas frente al espejo gigante de la sala de aquella hermosa casa del Boulevard García de León.

Erika es realmente buena en el baile, entonces yo era la directora del video y ella la artista. Mi papá tenía una cámara VHS y yo la usaba como la más experta de la familia (supongo que bastante mal). Esos videos valdrían muchos pesos ahora, je, no sé dónde quedaron…

La constante era la grabación, de audio y video, y entonces debí verlo venir. Pero no, seguía pensando en otras cosas. Fue entonces que el diseño de interiores me llamó la atención.

Así seguí hasta la prepa, cuando en primer año me hablaron de la Comunicación. No sé por qué, pero me llamó. Llegué a la universidad pensando que cuando fuera grande (ya en unos 4 años más, en ese entonces), sería comunicóloga. El diseño, podría esperar.

Luego, juré que sería directora de cine. Ese gusanito estuvo una larga temporada conmigo, que se diluyó cuando trabajé en mi primera película en serio.

Siguió la fotografía, claro, yo era la fotógrafa que México esperaba. Tomé más cursos y más fotos cuando anduve de pata de perro y regresé al país pensando seriamente en dedicarme a eso; exclusivamente a estar detrás de una cámara y hacer clic clic.

El gusto me duró poco, pues me di cuenta de que en la ciudad que había elegido vivir de nuevo (More), no había mucho futuro en eso. Así que exploré más aspectos de la comunicación.

Y ahí sigo, experimentando y averiguando qué quiero ser, ahora que soy grande, pero realmente fascinada con esto de la escribidera y la merca. Y a veces me dan ganas de volver a preparar cafés y realizar trabajos que no exigan horas extras ni preocupaciones mayores.

Por eso mismo, la señora que me quería vender un seguro de retiro, no me creyó cuando afirmé: yo me retiraré a los 40, si no es que antes. Sí, porque entonces, ya grande, haré lo que vengo haciendo, pero diferente. Mientras llega ese momento, aprovecho al máximo las oportunidades y trato de aprender cada vez que se pueda.

Ahora que soy grande ya sé qué soy: una persona en búsqueda constante. Alguien que aprende y sueña con lo que está siendo y haciendo ahora que ya es mayor.

miércoles 26 de agosto de 2009

My favorite things





Gotas de rocío sobre las rosas, los bigotes de los gatos, guantecitos calientitos hechos de pura lana; ponis color crema, strudels de manzana, timbres, chicas vestidas de blanco y copos de nieve que se quedan en mis pestañas. Todas estas cosas son de mis favoritas... eso dice, al menos, mi Ipod en voz de Tony Bennett (de pie, por favor).

Para mí, por ejemplo, Amelié sería una de mis cosas favoritas. Muchas películas en francés... aunque no lo hablo ni pío, pero me encanta cómo suena y cómo se ve en 35 milímetros.

También me gusta la época del año que comienza, me gusta el frío y los abrigos; sentir el aire frío en mi rostro; las mantitas y el café caliente.

Las texturas me llaman como si fueran imanes... tengo que estar siempre tocando algo hasta con los dedos de los pies.

Ver los créditos de las películas parada debajo de la pantalla cuando la sala está a oscuras. El café con leche por las mañanas y negro, por... las no tan mañanas.

Observar a hombres fumar (aunque odio el cigarro). Las miradas tranquilas y pacíficas, los abrazos sinceros y fuertes; las llamadas inesperadas y las sonrisas pícaras; los besos por horas y la sonrisa estúpida que viene después. Las películas de amor. Hacer radio, carcajadas en conjunto y a solas. Despertar tarde en las mañanas y no tener que correr, más bien poder acurrucarme debajo del edredón de nuevo y las sábanas de muchos hilos de algodón.

Las buenas cremas para la cara, los masajes en los pies. Celes corriendo y riéndose con su aguda voz, Celes descubriendo el mundo. Las cuerdas de una gitarra, el sonido de un piano, una voz que siente lo que canta. Una voz grave y unas manos grandes. El vino espumoso, las aceitunas y andar descalza. Los mensajes de amor, los buenos deseos y, por supuesto, las sorpresas. Una buena plática, cocinar en conjunto. Mirar las estrellas y caminar sobre la arena o el pasto. Abrazar árboles, observar a la gene pasar. Conectarme y desconectarme del mundo. Estar sola y estar acompañada...

Todas esas cosas son de mis favoritas... esos detalles que nos hacen los días brillantes, radiantes.

¿Y las tuyas?



lunes 24 de agosto de 2009

Ese ruidito en la cabeza

¿No les ha pasado que un día despiertan así como con la nostalgia por todos lados?

Pero no viene ni al caso… porque ni la buscaban ni la esperaban, es más, ni la pensaban.

¿Qué hace la nostalgia rondándonos un lunes cualquiera, después de uno de los más inactivos fines de semana de tu vida?

Lógicamente esa nostalgia no tiene sentido, porque lo que la despertó fue un evento al que supuestamente no podrás asistir, debido a la distancia… ¿y desde cuándo extrañas esas cosas? Puaf… Desde nunca.

Podrían pasar meses sin que la nostalgia se asomara y cuando lo hace, siempre hay algo que culpar (generalmente son, hay que confesar, las hormonas). Pero en este caso no hay nada que culpar. Sólo tengo ganas de estar allá, presenciar un evento o dos, encarar preguntas y miradas curiosas… y que algo bueno suceda.

No sé si viene un buen cambio o simplemente anhelo algo atractivo. Quiero un cambio, una aventura, algo que mueva el piso… AAAAH, ya sé… necesito vacaciones.

miércoles 19 de agosto de 2009

¿Nos gustan los patanes?

El Maléfico tiene una teoría, a todas nos gustan los patanes e ignoramos a los “buenos muchachos”.

Esta teoría suena muy malefiqueña, por lo que podría no tomarse demasiado en serio… a menos que analicemos un par de casos palpables que la ilustran.

Ayer precisamente platicábamos con cierta amiga al respecto, pues hay un par de caballeros muy atentos a ella.

Como está de moda eso de la enfermadera, ni ella ni yo nos quedamos atrás, por lo que decidimos… ¡también enfermarnos!

Me comentaba que ha recibido un par de mensajes en su celular de un muchachón, preguntándole cómo estaba y que si necesitaba algo.

Luego, por Messenger, otro bello personaje se ofreció a atenderla y estar al pendiente de lo que necesite.

Ella, con sus ojos llorosos y voz gangosa, me dijo: “Quisiera que don fulanoquelegustamucho tuviera un poquito de atenciones”. Obvio, ese fulandrejo ni la pela, con todo y la voz gangosa y el ojito de Remi.

Yo me quedé pensando, ¿habría que darles oportunidad de avance a este par de caballeros andantes y dejarse de tonterías con el patán que no la toma en serio? Ella me lo explicó así: con ninguno de los dos tiene nada en común y, obvio, ninguno le gusta ni le atrae. A pesar de que no son nada feos y son lindos, sus historias de vida y caracteres son opuestos. Con uno, pelearía todo el tiempo, con el otro… digamos que tendrían que adaptarse a sus mutuos estilos de vida… esto último ya lo intentó y dice que no funcionó, pues el ex se sentía realmente fascinado con su personalidad y currículum, pero como él no poseía ninguno de los dos, ella era siempre la que lo llevaba… “la de mundo”. Y eso termina cansando (si lo sabré yo... cof).

La pregunta, queridos bloggeros, es… ¿debería intentarlo a pesar de que teóricamente parecería no funcionar? Obvio que don fulanoquelegustamucho nomás le hace perder el tiempo, pero… ¿por qué fijarnos en alguien que nomás ni nos voltea a ver? Así, tal cual dicen… como en Carrusel.

lunes 17 de agosto de 2009

Achú...

Dios, empezamos la semana con un gripón MARCA ACME.

Siento el cuerpo cortado, la nariz congestionadísima, no pude dormir bien... y estornudo todo el tiempo. ¿Algún remedio que no sea reposo y mucha agua? Ash...

Finalmente fui a ver "La decisión más difícil", qué cosa... creo que ahí comenzó también la gripe, tanta chilladera lo pone a uno con las defensas bajas.

Claro, no hay que tomar en cuenta el heladote que me eché ayer a medio día, ¿verdad? Ni los cambios de temperatura, nonononono, seguro fue la película.

En fin, nada importante que postear, sólo cuídense de salud y de lo demás. Hay muchos robos por la calle.

Buen inicio de semana.

miércoles 12 de agosto de 2009

Remedios antigrinch

Hoy comencé mal el día. Cada noche me aseguro que el calentador esté en “caliente” para que en la mañanita el agua tibia me dé un buen inicio de jornada. Ayer hice lo propio, nomás no conté con la astucia de que el aire apagaría el piloto. Así que entre brinquitos medio me bañé porque la garganta no me permitía hacer otra cosa (¿¡pero cómo no me iba a bañar?!). Bien buena onda yo, dejé recado de que revisaran el calentador, para que los habitantes de esa casa no tuvieran que pasar por las mismas… Auch. No conté con la astucia de la desaparición de llaves de azotea… no sé dónde las dejé.

¿Cómo no andar grinch ante eso?

Ayer en el FB me dijeron que decir Lata y Grinch era pleonasmo, y todo porque pienso que las chickflicks de los 80’s podrían ser bobonas (échenle la culpa a Sexteen Candles). Pero ante mi grinchés pensé qué remedios existían para ello.

Para comprobar su eficacia, tendremos que reclutar a un grinch de corazón para que los pruebe. Tengo a cierto blogger en la cabeza, sólo que no le he preguntado si se prestaría para el experimento científico (nos podría ser muy útil a todos, así que tiene que pensar en el bien de la humanidad). Hartos de nosotros llevamos un grinch como sombra, y aunque ya hemos hablado al respecto en este espacio, recordarlo nunca nos hará mal.

Remedios prácticos:

PASO 1: Reconozca su grinchés. Este paso es importante.
PASO 2: Evite hacer cosas que lo pongan de peor humor, es mejor comerse un rico chocolate o salirse a caminar.
PASO 3: Si su estado es permanente, evite rodearse de niños o personas que le potencialicen su grinchés.
PASO 4: Medite. Esto es bueno para todo. Prenda incienso y, si puede, haga yoga… o kick boxing.
PASO 5: Vea una peli de golpes y balazos, algo violento que lo haga sentir agotado y satisfecho.

Ya que se le haya bajado la Grinchés momentánea, habrá que buscar permanecer así… pacífico.

PASO 6:
Asegúrese de que el calentador esté prendido todas las mañanas y que no deje a roomies sin llaves.
PASO 7: Tome vitaminas.
PASO 8: Rodéese de amigos buena onda, salga a divertirse, shuuu shuuu, eso le hace bien; no ponga pretextos para quedarse aburrido en casa.
PASO 9: Vea series televisivas que le hagan reír (pero alguna que tenga garantía y que en particular le agrade a usted).
PASO 10: Coma rico. Cuando uno anda de grinch hay que consentirse. No es momento para las dietas o prohibiciones. Consiéntase al menos de vez en cuando.
PASO 11: Tenga sexo. ¿Hay que explicarlo?

Con estos sencillos pasos, en teoría, aseguraremos una existencia menos grinchil.

Letras pequeñas: El experimento no ha sido probado, así que si no funciona, no venga a reclamar; seguramente su grinch es arraigado y necesitará cirugía extrema para extirparlo de forma definitiva… o tendrá que mudarse a grinchland.

¿Qué métodos anti-grinch utiliza usted?

lunes 10 de agosto de 2009

De películas mexicanas

¿Es normal sentirte sin muchas fuerzas? Ash, creo que me voy a enfermar. Siento la garganta un poco afectadita por los cambios de clima y mi vitamina C brilla por su ausencia.

En fin.

Esta semana se estrenan dos películas mexicanas y la propuesta es ir a verlas.

Mi último día

Un atormentado adolescente está al borde del suicidio, sintiéndose culpable de haber destruido la vida de su hermanito. Todos prefieren ignorar lo que pasa, mientras Mariano sólo busca cumplir su destino; siendo su familia el mejor testigo.

Enemigos íntimos (no, no es la de mi novio Depp).

La cinta aborda las historias de siete personajes que enfrentan diferentes crisis: una mujer que no acepta su envejecimiento, una enfermera viuda y su madre diabética, un escritor fracasado, un niño autista, una joven mujer embarazada y una adolescente en estado de coma. Sus vidas se entrelazan de cierta manera, cuando "Álvaro", uno de los protagonistas descubre que tiene un tumor canceroso.

No he visto ninguna, así que no me vayan a reclamar si no les gusta, sólo sugiero que en esa ocasión vayamos a ver algo hablado en mexicano.

Me di cuenta de lo poco que he visto este año y todavía más poco de pelis mexicanas.

Si van a verlas, quisiera su opinión y también que pasen y dejen su lista de 3 o 5 cintas MEXICANAS favoritas de los últimos tiempos (no, Pepito y Chabelo o las del Zorrillito no cuentan).

Si eres extranjero, ¿has visto alguna?

Venga, comenten.

miércoles 5 de agosto de 2009

¡Nueva columna y el concierto de Poncho Lugo!



Pues me invitaron a colaborar en otro espacio. Y dije que sí, ash.

Mi primera columna habla sobre el concierto de Alfonso Lugo, un amigo moreliano que no canta nada mal las jazzeadas. Je. Aquí, la cróniquita.

Crónica de una noche acústica entre amigos

Para poder escribir la reseña de una noche tan especial como la del 29 tuve que ir por un café frapé para poder inspirarme, para bajar la emoción. ¡Qué buena velada!

No sólo fue la música, el lugar y la compañía, sino todo, en conjunto. El ambiente estuvo perfecto, aunque hubiera bajado un poco el volumen de las charlas en algunas mesas…El escenario ha visto pasar a varias bandas legendarias; es el sitio ideal para echar chela relajadamente con los amigos, cero pretensiones.

El Hijo del Cuervo es, como decía, un lugar de culto. Antes se aseguraba que si no lo conocías, no habías ido a Coyoacán, el barrio donde se ubica (y uno de los más lindos de la ciudad). Es relajado, donde todo mundo es bienvenido (siempre y cuando tengas una credencial de elector, sorry guys). Según la revista Chilango “representa el modo de festejar la noche en el barrio sureño: chelas relajadas, muy buena música y un ambiente completamente desenfadado.”

¿Así o es necesario decir más? Pues imaginen un miércoles cualquiera, con el sitio abarrotado. No se sabe quién es quién y, tengo que confesarlo, yo llego tarde. Afortunadamente el amigo súper héroe llegó antes y reservó una mesa hasta adelante, desde la que esperamos gratarle cosas perversas (o ridículas) al cantante.

Nos escabullimos sigilosamente (ajá) hasta nuestra mesa a ritmo de la guitarra y voz de Poncho, la otra guitarra de Gerardo Amador y la percusión de Charlie Gomar.

La ocasión es festejar el lanzamiento del nuevo disco de Ponchito, Sometimes (All I want is you). Así, en inglés. En esta ocasión todas las rolas son en inglés porque el muchachón ya es conocido en varios lugares del mundo (oh, gran MySpace) y este idioma –aceptémoslo- brinda mayor proyección internacional.

La lista de canciones (o chuleta) que presenta está salpicada de covers (con uno me hace feliz, y lo sabe el condenado) y hasta invitado tiene, Vince Miranda sube a cantar con él Corazón Frío. Yo te dejo en libertad, Come with me, The Scientist, ¿Qué debo hacer?, Baby come back to me, No such thing, fluyen una a una, y ni cuenta te dabas de que pasa el tiempo.



Entre cervezas y alitas de pollo, siguen Sometimes, Banana pancakes, Me quiero morir (que sale del estilo de Lugo pero nos hace bailar); continua con You're beautiful y The blower's daughter (de mi amado Damián Rice).

Piensa en ti, te hace reflexionar sobre el tipo de persona es el cantante que está frente a nosotros. Deep inside, Just as we imagined, I'm yours y finalmente, Full of life. 17 canciones que se van de lo más rápido, y aunque queremos más, parece que ya no se puede… hay lineamientos que seguir en El Hijo. Ni modo, habrá que ir a verlo en su lanzamiento oficial, con banda completa y todo.

La presentación oficial (no acústica como esta), será en Antara (en un centro nocturno de ese famosísimo y súper fresa centro comercial) en septiembre, cada jueves del mes.

Su banda la componen Edy Vega (baterista de Julieta Venegas y Haash), Christian Laguna (bajista de Reyli) y Dulce Resillas (pianista de muchos artistas, entre ellos Ximena Sariñana).

Lo peculiar de este material tranquilo, pop jazz, es que se grabó con todos los músicos en vivo, por lo que le da un toque muy especial; totalmente recomendable.

Esta noche termina con el grupo amigos comiendo quesadillas (con queso, como dicen los chilangos) en el mercado de antojitos del barrio. ¡Cómo no querer este lugar! Una noche estupenda, de gran música, amigos, micheladas y comida mexicana, ¿qué más se puede pedir?


Más información sobre el paisano:
www.alfonsolugo.com
www.myspace.com/alfonsolugo
www.sellaband.com/alfonsolugo

Publicado el martes 4 de agosto en Mimorelia.

domingo 2 de agosto de 2009

El fin de semana perfecto

No están ustedes para saberlo pero yo sí para contarlo... el siguiente fin de semana tendremos una visita muy especial.
Siempre conocer a un ciber personaje es especial, aunque no es lo mismo ir a una "date" con alguien interneciano que verte con una amiga.
Mucho se ha hablado de las amistades cibernéticas, que si son reales, que si nomás mostramos una faceta nuestra, que si somos más honestos porque no existe la barrera del rostro físico... en fin. Lo que sea, yo he tenido muy buenas experiencias desde que inicié una ciber vida hace 10 años, que comencé a trabajar en Internet.

Recuerdo que el famosísimo ICQ era la delicia nuestra; nos podíamos comunicar con todo mundo en tiempo real y el ver cómo aparecían las letritas nos alegraba el corazón. ¡Y qué decir del "cuu-cuu" del mensaje entrante!

¿Les he contado mi incursión en las páginas de cibercitas? Oh, qué cosa... fue de lo más interesante y gracias a ese sistema conocí a un par de buenos amigos (falló lo de la romanceada, pero dejó algo mucho mejor).

El conocer a alguien es siempre emocionante y en mi experiencia esos amigos siguen contigo a través del tiempo y la distancia. Tan loca estoy que me llegué a quedar en casa de ciber amigos en otros países y si todo sale acorde al plan, este año lo volveré a hacer.

Recuerdo que cuando algún bloggero fue a visitarme a More, confesó que se imaginó por un momento en la portada de algún diario sensacionalista... "Blogger ingenuo cortado en pedazos". Obviamente no sucedió (si no, no se los estaría contando, je).

Todo este rollo es para contarles que el próximo fin de semana conoceremos (¡finalmente!) a célebre blogger norteña... ¡yeiiii! Estoy tan emocionada que quiero preparar un fin de semana chilango perfecto.

Estoy pensando en desayunito en el Franz Mayer, con exposición incluida. Tal vez viernes de Patrick Miller, festejo de cumple de otra célebre blogger... Coyoacán... centrito... Argggg...

Necesito ayuda... ¿Qué tendría que incluir el fin de semana chilango inolvidable? Obvio, metrobús y metro no podrán faltar (en la línea azul, para que haya más vendedores ambulantes, parte indispensable del folklor chilango).

¿Qué proponen?