jueves 29 de octubre de 2009

Un premio con meme




Bueno, here i come...

Dice que son una cuttie, ante eso no podemos decir nada, ¿cómo desmentirla? Pues sí, doña Demasiado Ego me premió, por lo que tengo que ser muy buenita y recibirlo si y sólo si contesto este Meme. Como eso de los premios y regalos se me da, pues aquí voy.

1. Cuál es tu obsesión en estos momentos? 
Creo que en este preciso momento tengo demasiadas cosas importantes en la cabeza como para obsesionarme (con algo en particular, je).


2. Cuál es tu horóscopo?
¿Mi horóscopo o mi signo? Porque horóscopo es observar la hora de mi nacimiento, ¿qué no...?


3. Qué llevas puesto hoy?
¿Y esto qué?... en fin. Ropa sexy, ¿qué no?



4. Qué es lo último que compraste? 

Regalitos picositos para llevar a Argentina. 


5. Qué pienso de la persona que me escogió? 
Es una viejotototota.


6. Qué hay para cenar?
Iré a cenar con la del cumpleaños. Pizza y ensalada, a mi lugar favorito.


7. Cuál es tu década preferida? 

¿De qué?


8. Cuáles son tus must-have para el verano?
Ventilador y plaquitas para los moscos.


9. Qué te encantaría permitirte? 
Ser millonaria.


10. De tu armario, cuál es tu prenda favorita? 
Muchas cosas, en especial amo mis sábanas de muchos hilos de algodón.


11. Cuál es el trabajo de tus sueños? 
Cada vez mis sueños cambian, por lo que siempre experimento. Hay que disfrutar SIEMPRE lo que haces, ¿qué no es así?


12. Cuál es tu revista favorita? 
 Siriusfem, obvio, ¿hay otra?


13. Qué consideras una metedura de pata en moda? 
Jajaja, qué pedo con esta pregunta... Pues los jeans abajo de las bubies...


14. Describe tu estilo... 
Hippiona fresa exótica casual



15. Cuál es tu Beatle favorito? 
George, Paul, John y Ringo


16. De qué te enorgulleces? 
De hacerme responsable de mi vida y mi destino.


Y le doy el premio a…Lo siento chicas, sé que no es el cuestionario más interesante del mundo, pero siempre es lindo que alguien te diga lo siguiente: you are soooo cute!!

Jane
Ross
Cachetitos

miércoles 28 de octubre de 2009

Miércoles silencioso musical

¿Es normal no tener mucho qué escribir o contar?

Seguramente hoy sería una acompañante absolutamente aburrida en un café. Después de una semana de intensa actividad me he quedado muda, lo cual no es malo, no, no, no.
Por eso, mejor les comparto un gran video, ¡qué cosa tan chula!

Así que iniciemos el miércoles musicalmente, ¿les parece?

Aquí, una obra de arte:




Si no lo ven bien ahí, den click aquí.

jueves 22 de octubre de 2009

Sueños cumplidos

He estado pensando en todas esas cosas que quiero hacer en mi vida; esas que surgieron después de ver la maravillosa “La vida sin mí”, de Isabel Coixet. Ya saben, la lista de cosas “que hacer antes de morir”, y pues sí, porque hacerlas ya muertos estaría canijo, ¿no?

Hay varias cosas que de repente se me olvidan, como aprender a bailar. Tengo años queriendo hacerlo, pero ¡lo olvido! Siempre que sale la “necesidad” de hacerlo, es que pienso en ello.

Ahora que estamos en los últimos meses del año podemos pensar en la lista de cosillas que queríamos hacer en 2009 y que no hemos hecho. Por mi parte, creo que son varias, pero tampoco me estreso. Lo que sí me tiene feliz es que entre las cosas que quiero hacer en mi vida estoy por cumplir un par.

Escribí en esa lista que quiero comer un asado argentino, con argentinos, en Argentina. Y estoy segura que cumpliré ese sueño muy pronto. ¿Se imaginan? Para mí, este tipo de ilusiones puede ser el mejor acelerador que existe, estoy todo el día a mil.

Cumplir sueños te deja grandes enseñanzas y satisfacciones. Por ejemplo, “que sí se puede”, que no hay nada demasiado difícil, que es fácil estar contento.

El truco es realmente querer algo… con todo el corazón.





lunes 19 de octubre de 2009

Eso...

Pues yo le creo todito. Y más porque está en ese mood peligroso…. Creativa al mil, sonriente, pensativa, y hasta el ojito le brilla más que de costumbre. No sé si culpar de todo a Mecano o simplemente aceptar que está en el mood del amor (me pregunto si los iPods se rayan de tanto escuchar la misma canción...).


Cuando está así le creo y, por supuesto, tomo nota; la escucho y anoto mentalmente lo que me pueda servir más adelante. Nunca se sabe.


Es tan determinante, extrema; nada de grises, es blanco o negro. No siempre llega a estos puntos, pero cuando llega… llega.


Se encontraron hace poco, muy poco. Tenían 10 años sin verse y la sorpresa fue muy grande para los dos. Sería una mentira decir que no sabían nada el uno del otro; claro que sabían, ¡cómo no saber! Unos días antes de que él se casara, ella recibió una llamada a su móvil extranjero: “¿quién crees que se suicida?”, le dijo una voz conocida. Lo supo de inmediato y para nada estuvo sorprendida.


Cuando tuvo su primer hijo, también se enteró y estoy segura que él mismo encontraba la forma de saber de ella y sus travesías trasatlánticas (y, por supuesto, amorosas).


Entonces toparse de frente fue sorpresivo y no. Lucían casi iguales. Él, un poco más rellenito. Ella, más radiante. Estuvieron hablando horas en un café apartado de todos y de todo. Un divorcio y muchas historias de amor; mudanzas por parte de los dos, asuntos familiares, pérdidas y ganancias; todo, todo se contaron. O casi todo.


Al final de la noche o al principio del día él le dijo, sí, con aliento alcohólico pero con ojos sinceros: “fuiste, eres y serás siempre el amor de mi vida”. Ella sonrío tristemente. Lo sabía, no era nada nuevo. Lo sabía ahora, lo sabía aquél día que terminaron, aquél día de la boda, aquél día en que se convirtió en papá. Sonrío y no dijo nada; sólo lo tomó de la mano y se la besó. “Te quiero mucho”, y él también sabía eso.


“¿Y qué tal si…?” Él comenzó, pero ella no lo dejó terminar; sólo sacudió la cabeza. Ni entonces que terminaron, ni el día de su boda, ni cuando se convirtió en papá. Ni ahora. ¿Por qué no? No lo tenía del todo claro (al menos en palabras). Quizás, él fue en su momento el hombre en su vida, pero hacía 10 años que no lo era. Y tenía la extraña claridad de que no estaba en un error. No se arrepentía ni de entonces ni de ahora.


Habían cambiado mucho; ambos lo sabían. Ya no se conocían en lo cotidiano y lo que los separó un día los seguía separando todavía.


Mientras me contaba todo esto yo adivinaba lo que pensaba. Tantas veces la misma historia, ese cuento “eres la mujer de mi vida” era recurrente.


Cambiamos de tema pero yo seguía creyéndole todito. Y seguía sin saber si el culpable era el frío, el vino, Mecano o aquél país lejano. Yo sabía cómo se sentía. Oh, lo sabía muy bien.


Ahora ella busca al hombre de su vida que… de hecho, sea el hombre EN su vida. 

miércoles 14 de octubre de 2009

Una boda es...

Soy una loca... ya lo sé, ¿cómo pueden no gustarme las bodas? En realidad no tengo nada en contra de ellas, de hecho, he ido a algunas francamente divertidas; pero son las menos. Me gusta la producida, la comilona, la bebedera, el bailongo... entonces, ¿por qué no me encantan?

Hay tradiciones que nomás... no. Hay jueguitos que nomás... no. Sí, soy rara, lo sé. Una boda es sinónimo de fiesta y diversión, alegría y celebración; pero quizás es que si yo tuviera una boda sería muy distinto a casi todo lo que he visto.

Recuerdo la mejor boda a la que fui... ¡no conocía a casi nadie! No había presiones, sólo diversión. Fue hace ya casi 10 años, el primo de mi prima se casaba y yo fui de colada. Y fue un pachangón lleno de alegría, creo que hasta me uní a la víbora de la mar, que comúnmente me parecen taaaaan mensas.

Y seguro se preguntarán: ¡¿cómo fueron las bodas de tus amigas?! jajaja, tengo tan pocas amigas casadas...

Pero ahora tengo una nueva oportunidad... ¡voy a un casamiento donde no conozco a nadiiieeee!! Yeiiii.

Lo mejor del caso es que me siento como pareja trofeo, qué ridícula, lo sé; pero mi acompañante (en realidad yo soy la acompañante), me preguntó que si iría muy sexy y sería "presumible". Claro, inmediatamente compuso la oración asegurando que yo siempre soy bella y hermosa; pero este fin de semana, ¡me encantará ser presumible!

Ahora sólo tengo un dilema... ¡¿qué zapatos me pongo?!

lunes 12 de octubre de 2009

500 días con ella (500 days of summer)

Esta es la historia de “chicoconoceachica”. 
El chico, Tom Handseen, creció creyendo que nunca sería realmente feliz 
hasta el día en que conociera a LA indicada. 
La chica, Summer Finn, no compartía esta creencia. 
Deben de saber desde un principio que esta no es una historia de amor.




Ah, porque las historias de amor generalmente terminan en final feliz… o nos cuentan una travesía en donde la pareja en cuestión, vive plenamente un romance fuera de lo común. Esta historia, temo decir, no es así. Ey, pero tampoco tiene un final triste… ¡no tiene un final!

Es comedia, sí. Toca el tema del amor, también. Uy, y qué decir de lo mucho que nos sentiremos identificados con los personajes principales; a veces con uno, otras con otro.

500 days of summer es, para mí, imperdible. El director, Marc Webb, logra de forma magnífica mezclar técnicas narrativas y visuales con gran humor y una historia lógica (aunque no lineal) en la que ni nos extraviamos ni perdemos el interés.

Tom Hansen (Joseph Gordon-Levitt, el chavito de 3rd Rock from the Sun) es un chico común; no hay nada aparentemente extraordinario en él. Summer Finn (Zooey Deschanel) es una chica poco común, con mucho aparentemente extraordinario en ella. Un día coinciden y la vida de él cambia totalmente; se permite sentir y estar con Summer, a pesar de que ella, desde un principio, le advierte que no busca nada serio.

El desarrollo de la cinta nos lleva de la mano de una forma tan inteligente y sutil en un mundo de “mood swings”, dirían los gringos: altibajos de emociones, en buen mexicano, que no podemos más que entregarnos y, como dije antes, identificarnos. Es imposible no hacerlo.

Los personajes están muy bien desarrollados y a pesar de que en algunos puntos parecen un poco exagerados (evidentemente a propósito), las características humanas están ahí. Incluso los personajes secundarios, como los amigos y la hermana de Tom (gurú de la cordura y el pensamiento femenino en la trama) juegan un papel muy fuerte, además de que tienen momentos con gran peso en la historia.

Sí, hay gran comedia. Sí, hay romance; pero más que encasillar a esta película en algún género cinematográfico, quisiera decir que es eso, imperdible; sencilla, inteligente, divertida, cargada de buena música, referencias cinematográficas (del cine gringo, francés y hasta del mismo Ingmar Bergman) y un excelente manejo de la verdad: no hay buenos ni malos; simplemente “la vida”. Porque no hay que olvidar que en el mundo existen dos tipos de personas: los hombres… y las mujeres.

miércoles 7 de octubre de 2009

Hoy quiero...

…escribir algo más bien personal.


Como habrán notado no he tenido muchas entradas últimamente; he andado como lo quita con mil cosas, salidas, videos, trabajos, etcétera.


En una de esas salidas terminé en un restaurante con gente que conozco hace 15 años: mis compañeros de la universidad.


En ese tipo de reuniones “muchos años después”, tú te imaginas que todo mundo estará diferente. Quizás es por lo que has visto en las series televisivas y en las películas (hasta mexicanas) del “Y 10 años después…”, en donde todo mundo tiene vidas exitosas, grandes barrigas, hartas cirugías y muchas pensiones de los ex maridos.


Pues así no fue. En general, he tenido contacto con todos los que vi en esta ocasión. Éramos pocos, pero sustanciosos.


Yo llegué un poco acelerada después de un largo día de trabajo y sólo estuve por un par de horas.


Casualmente una de las sillas desocupadas estaba junto a alguien muy especial para mí: EL ex. Así, con mayúsculas.


A ese hombre siempre lo voy a querer, es un hecho. Y él a mí. Siempre con él es como si el tiempo no pasara… ¡y ha pasado tanto tiempo! Así que me senté y comenzamos a platicar; luego vinieron las fotos… y más fotos, y en una de esas, sin pensarlo, me senté en sus piernas. PLOP! De verdad, como si el tiempo nunca hubiera pasado.


Es muy cómodo estar con él. Y si se están preguntando por qué no estamos juntos, mi respuesta sería esta: “es complicado…”


Pero toda esta situación me hizo darme cuenta de algo: extraño eso. Y lo extraño mucho.


Con él, repito, todo era tan fácil. Y yo, vaya, yo era muy distinta. Era ridículamente cursi, cariñosa y ¡detallista! Cada ocasión especial yo tenía algo para él; hasta cenas completas le cocinaba; desde la entrada hasta el postre, ¡incluyendo pasteles con elaborados y románticos decorados!


Cartas, fotos, recaditos, planes. Esa era yo.


Días después, platicaba con él en el Messenger y comentábamos justo eso; todo lo que yo hacía antes y ya no hago.


Él me preguntó que si ya no era así. Mi respuesta fue: "la burra no era arisca, cariño." Respondió: "Pues me siento realmente honrado."


Y me dio mucha tristeza… muchísima.


Hoy quisiera que todo fuera tan poco complicado como entonces. Incluso, ser la “mala” de vez en cuando. No ser tan “comprensiva”, tan “cool”; pero ser detallista y amorosa.


Hoy quisiera que cuando alguien dijera: “quiero verte”, fuera eso: que quiere verme y hace algo por verme.


Hoy quisiera no irme a un rincón asustada, con la única consigna de proteger mi corazón.


Me vi entonces, con la mirada de todos sobre mí; una amiga que me decía que cómo había cambiado, ante mi insinuación de que un compañero necesitaba ya un bra, “34-A”; otros, bromeando conmigo y algún osado, tomándose fotos mirándome el escote.


Sí, me gustan cosas de mí ahora pero extraño muchas otras.


Vaya, estas reuniones dejan al final algo: el recordatorio de lo mejor de ti: ahora y en ese entonces. Hoy, quiero seguir trabajando por unir a esas dos yo. Espero no haberlo olvidado…








P.d. El video ya está arriba, favor de mandar comentario con sus mails para enviárselo por correo electrónico. 

lunes 5 de octubre de 2009

Próximamente...

La crónica de un gnomo y una moreliana en busca de Tarantino...