jueves 24 de diciembre de 2009

Debajo de mi arbolito…






Debajo de mi arbolito hay regalos, hay cartas, hay señales, hay pasado, presente y futuro; hay sueños, hay realidades, hay personas, platillos, fotos, sueños; hay cosas y “cosas”. Hay partidas y llegadas, lágrimas y sonrisas.

Tengo a mis amigas de carcajada, a mis amigos de abrazo, a mis compañeros de desilusiones, a mis cómplices de proyectos, a mis gurús de oscuridad y luz.

A los pasos dados, a los no dados, a los besos robados y los imaginarios; a los momentos de tensión, de decepción y los de ilusión. Tengo a la esperanza, a la soledad y a la compañía.

También hay esferas de colores, que dependiendo de dónde le dé la luz brillan, siempre de algún lugar; hay cajas decoradas, bolsas con listones amoñados; letras, palabras, silencios y supuestos. Hay incertidumbre y certidumbre, aciertos y fracasos.

Ahí hay hielo, sol, arena, asfalto, tráfico, frío, calor, bullicio, oración, meditación, mar, árboles, pájaros, aviones, camiones, autos, barcos, infusiones, cafés, carne, dulces, pastas, vinos, ensaladas, ¡atún!, pollo, monchis, peinados, greñudos, cuentos, escenas, música, filmes…

Todo eso está debajo de mi árbol… y mucho más que no cabe aquí.

Mucha luz para todos. 

lunes 21 de diciembre de 2009

Amigos y mi amigo

Últimamente he andado revisando con lupa mis listas de contactos: del celular, del Messenger y de Facebook. Y empecé a depurar gente.

Pero todo esto no es sólo por practicidad (porque para qué quieres gente con la que nunca hablas) sino que va a un nivel más profundo. 

Ahora que está de moda lo de los reencuentros, tanto por las redes sociales como por las fechas, es muy evidente lo poco que ya tenemos que ver con ciertos amigos. En realidad ya compartimos sólo un pasado justo y sí, cariño de antaño (y de nostalgia), pero nada más.

¿A quién le llamas para contarle lo que te sucede? Seguramente a esos “amigos” no. ¿Quién está al pendiente de cómo estás? ¿Quién tiene un seguimiento de tus aventuras y desventuras? ¿Quién no te llama por meses pero te reclama cuando tú le marcas –incongruencia total?

Es probable que la mayoría de los que estén en esa lista de Facebook no tengan ni idea de quién eres hoy.

Por eso, ahora que se termina el año, es tiempo de depurar. Y esto no significa necesariamente borrarlos, sino darles el lugar que les corresponde, porque gente inocente muchas veces les guarda un lugarcito de honor a quien no lo merece (aunque suene fuerte, así es, eso se gana, no se da por sentado). 

Hace unos días una persona me hizo un berrinche porque no tenía el mismo trato que una amiga en común. Y yo pensé, ¡hay niveles! 

Aunque a todos nos gusta que nos traten como amigo de primer nivel, hay que ser congruentes y lógicos, ¿nosotros damos lo que pedimos? No… no lo damos.

Ante todo, lo que buscamos –ciertas personas- es reciprocidad, ¿no? Por eso mismo no podemos decir que nuestro mejor amigo de hace 1 año lo sea ahora, al menos no necesariamente.

En la comida de la oficina mi jefe mencionó mi amistad con Pepepepepepepepepe, Pets. Yo no sé si sea muy evidente que nos llevamos tan bien, pero es así. Pero no es sólo eso, Pets me cuida, está al pendiente, da los mejores abrazos del mundo, me cuenta y me escucha, me apapacha y hasta me da sorpresitas. Compartimos espacio y momentos, y definitivamente compartimos cariño. Esa es una amistad recíproca y real.

En este fin de año me quedo con esto, con los amigos que están ahorita, los que son parejos, los que de verdad quieren estar. Ya no más justificaciones, “es así, hay que quererl@”. El amigo no es el cuate ni el conocido ni el compañero de la oficina. 

Por eso me siento muy feliz de tener a varios amigos (muchos menos de los que se podría pensar) cerca y hoy en especial, quiero reconocer a ese nuevo amigo que me ha demostrado quién es y quién soy, Pets. ¡Te extraño!

martes 15 de diciembre de 2009

Las peores citas de la historia

¿A poco no existen citas que vale la pena recrear? No sean tímidos, dense cinco minutos para recapitular esas salidas que de plano te molestan, quieres borrar de tu memoria… pero que al final son de las inolvidables, que siempre le pondrán algo de sal y pimienta a la plática, sobre todo entre amigas.

Yo recuerdo una vez que salí con un fulanito que no dejaba de darme lecciones sobre la teoría del caos aplicada a una copa de anís con hielos, aburrido, aburrido, nada que ver con Leonard de TBBT, un nerd decente.

También me ha pasado varias veces que salgo con gente con la que no tengo nada de qué hablar… y las horas pasan leeeeentamente.

No puedo decir que haya tenido las peores citas de la historia, pero sí he tenido muchas bastante mediocres, tanto que las he olvidado por completo.

Pero me encantaría conocer sus historias, y para incentivarlos a que las compartan, les dejo aquí todos los errores que se pueden cometer en una cita, del lado del hombre.

viernes 11 de diciembre de 2009

Fiestas navideñas

Sé que debo continuar con mi crónica a Argentina, pero  no he tenido tiempo de sentarme a escribir propiamente, ya saben, con bolestos en la mano y el diario de viaje.

Estos días han sido caóticos, ayer estuvimos todo el día en grabación y fue realmente divertido. Ya no me acordaba qué tanto me gusta esto de lo audiovisual. La próxima semana postearé lo que hicimos porque creo que quedará genial y para que se difunda el mensaje necesitaremos de toda su ayuda.

En otras cosas que he andado es con lo de la navidad... ¡es agotador! Justo hoy me voy a la reunión familiar con papá, esto de las familias disfuncionales nomás lo apuran harto a uno. Como estaré fuera de la ciudad, tuve que comprar regalitos navideños para la reunión de las Muchachas del sur a la que no podré asistir, pero hubo que correr correr, escoger, envolver, llevar, encargar. Ya saben, harta aceleración.

Luego la reunión de los amigos que... así o más complicada. Cuando una convoca es porque una tiene una idea y por eso convoca... pero luego todo mundo comienza a producir, a opinar y el pastel se hace tan grande que al final ya ni se te antoja comértelo.

En fin, lo que queremos es pasarla bien, disfrutar de las luces navideñas, la comedera y, espero, ¡muchos regalos!

Para esta finalidad (la de los regalos), les recomiendo facilitársela a los amigos y familiares. Esta idea de Zereth me parece magnífica, así que aquí les dejo mi WishList, para que saquen ideas y hagan los suyos.

Mientras, ¡disfruten la llegada de los peregrinos a la Ciudad de México!

Bien bonito todo...

domingo 6 de diciembre de 2009

Crónica de un viaje a rumbos patagónicos: Vuelos

Viernes, 7:00 pm. Mis amigos cómplices de viaje pasan por mí. Viaducto lleno de autos. Faltan muchas horas para mi viaje y Ross tiene muy claro cómo llegar a la Terminal 2. La nueva, que no conozco.

7:30 pm. Terminal 2. Vaya, la Terminal es linda, muy linda. Moderna, amplia, limpita. Vuelo LP 627. Un árbol de navidad, fotos, dólares y encargo. A mi maleta le pasa algo, la ruedita se le suelta.


Vamos a abordar a las 10:20 pm, el vuelo sale a las 11:20 pm. Afortunadamente antes de salir de mi casa hice el pre check in, con lo que sólo se debe de dejar el equipaje. La cola es infinitamente más corta. Pobres… mucha gente y un solo  hombre haciendo el check in. No sabemos si puedo pasar las botellitas que tengo con el equipaje de mano o tengo que meterlo en la maleta. “Señorita, ¿podemos llevar botellas de tequila en la cabina?, ¿sabe cuántas?... señorita… señorita…”


“Señorita, ¿cuántas botellas puedo llevar? ¿Son cinco botellas o cinco litros? Porque mis botellitas son de a cuarto o de medio, sabrá dios…”


Abrir, cerrar la maleta. ¿Y si saco la piñata de bruja? ¿Y si meto la piñata de puca? Ufff, ¿a quién se le ocurre meter la ropa interior hasta adelante? Ese guerito me está haciendo ojitos, ¡no quiero que vea mi ropa interior!, bueno, no de esta forma. Je.


“Señorita, ¿pudo averiguar? ¿Segura que no tendré ningún problema al meter las botellas?”


Tanta comida en la maleta va a explotar, ¿dónde quedaron las semillas de chiles? Ok, todo listo.


Nos despedimos.


¿Qué mejor forma de esperar el vuelo que viendo cositas en el duty free y disfrutar de un Toffee Nut Latte de Starbucks en sillones “nuevos”, con muchos sudamericanos alrededor?


Pienso en todo lo que viene, reviso mil veces mis mails con los números de vuelo; hago un chequeo de todo lo que debo llevar: harta comida, harta bebida, hartos regalos… lo demás, es lo de menos.


Finalmente comenzamos a abordar; el muy moderno y cómodo avión. Junto a mí, un rubio de ojos azules me pide permiso para pasar un par de veces y así, comenzamos a platicar mientras esperamos que terminen de pasar los viajeros.


Se comienza a mover el avión y él, el biólogo argentino que vino a México a un seminario internacional, se queda dormido. Falta mucho, mucho… y yo que no puedo dor…. Zzzzzzzzzzzzzzz.


6:00 am. El avión sigue en las alturas, pero nos avisan que ya vamos a aterrizar. Desperté un par de veces, nada significativo. Buen sueñito. Así que esto es Lima. Una ciudad café, con montañas alrededor y playa, está a nuestros pies. Literalmente.


Al momento de pasar de nueva cuenta todas las cosas por los rayos láser, digo, rayos X, tiro mi bolsa… y una botella de mezcal (con todo y gusano) se rompe. Demontres. Con los pantalones casi bajándose (hay que quitarse hasta el cinturón) corro al baño para ver qué sucedió. Efectivamente, hecha cachitos. Cachitititititos. “Señorita, tiré una botella –carísima- en el bote de basura, por si le huele (harto) a alcohol.” En fin, gajes del oficio.


Nuestro vuelo sale a las 7:25 am,  LA2429. Un moderno aeropuerto, limpio, amplio, nos espera. Tengo sed, compro un agua de a 5… dólares. AUCH. Ni modo.


De nuevo, avión, ven a mí. Lima-Buenos Aires. Ahora sí, veré la nueva cinta de mi amado Woody Allen. Mmmm… la comida no está tan mal (pronto me daría cuenta que todos, TODOS los aviones de por ashá ofrecen el mismito menú).


Plática con una mujer muy amable. Mexicana. Michoacana. Moreliana, ¡por dios!, tenemos mucha gente en común. Qué pequeño es el mundo (y la aeronave).


“¿Señorita, va a Argentina de vacaciones?”, “Sí”, “Llene esta forma de aduana”.


"Prohibido introducir alimentos o semillas a este país… ¿trae alguna?"


¡En la madre…! Directo a la cárcel aduanal… ¿Y hora?


viernes 4 de diciembre de 2009

Hoy hace tres años

Me enteré de una noticia que cambiaría mi vida por completo.
Sin saber cómo ni cuándo, ni verla venir, asumí el rol que me correspondía, sin chistar y sin tener la más remota idea de lo que me esperaba.

Convertirme en tía me ha cambiado la vida. ¡Esta niña me tiene loca!

¡Feliz cumpel 3, mi niña Celes!



martes 1 de diciembre de 2009

Rutinas hogareñas

¿Se han descubierto en las rutinas caseras? Ese tipo de situaciones que muchas veces no vemos pero que hacemos. 

Por ejemplo, pedir gas, esperar a que te lo traigan, bajar como zombie a abrirle la puerta a don fuertecito, esperar a que el medidor marque la cantidad que quieres pagar, bajar, cerrar la puerta, y meterte a bañar, con la certeza de tener un poco más de combustible en el tanque. 

O por ejemplo, preparar café. ¿Les he contado de mi súper tetera eléctrica región 4? Todo el que la conoce se fascina con ella. Es un invento michoacano… bueno, no sé si sea invento, pero yo la compré en Morelia hace unos añitos. Básicamente es una jarra de plástico con una resistencia que se conecta a la corriente y hierve el agua en unos pocos minuticos. Luego está la cafetera “prensa francesa”, linda, útil y que brinda un café fresquito, delicioso, sin ningún filtro.

Ayer preparé café ahí… casi no lo hago pero cuando lo hago me siento como toda una ama de casa. Me están gustando las rutinas… las que no me aburren, por supuesto. 

Creo que estoy envejeciendo… ayer una de mis amigas de toda la vida sufrió un ataque de ansiedad porque su cumple se acerca peligrosamente y la edad a alcanzar… suena a hartos años. Y yo, paranoica, me asusté también.  

Seguro es la crisis de fin de año… ¿estoy loca o todo mundo lo sufre? Hay que hacer la lista de fin de año… no quiero dejar cositas pendientes.


¿Ya tienen la suya?

P.d. Necesito sentarme a escribir sobre mi viaje... nomás que no he tenido ni un momento de tranquilidad.