viernes 29 de enero de 2010

Visita anual de mamá Lata

En unas horitas llega mi progenitora. Como cada año, no sé ni qué voy a hacer, porque el presupuesto que tengo se lo daré en "no especie", tons, andamos recortadonas.

Mañana tengo taller, así que al menos se echará un cafesín ahí mientras yo critico y me critican.

Creo que la gripe me trae un poco down, así que… ¿qué aconsejan? ¿Pelis en casa? Visita a un museo, pero sólo uno, porque nos podemos cansar (yo enferma y ella pues ya no tiene 20)… ¿Qué expo vale la pena ahorita?

Help! Sin inspiración para escribir y menos para pasear.

miércoles 27 de enero de 2010

Con el corazón apachurrado, pero con fe

El día de hoy creo de nuevo. Tengo esperanza. Sé que encontraré a cinco, sólo cinco (aunque parezca imposible), que crean, igual que yo.

"Cada minuto muren nueve niños en el mundo… por hambre."
Fuente: "Médicos sin fronteras"


Ante esa cifra desgarradora, que parece tan lejana, fría e irreal, uno generalmente podría reaccionar de dos maneras: traspapelarlo o abrumarse. Pero hoy, yo reacciono con esperanza.

Algunos de ustedes ya leyeron este post en mi Facebook, algunos otros, recibieron un correo mío en donde compartía la experiencia de mi amiga María como voluntaria en la India. Algunos otros, conocen mis ganas de hacer algo y de encontrarle sentido a las cosas. Otros, no conocen mucho de mí ni de lo que hago. Eso en realidad no importa.

Esta amiga que escribió el mail, María, describe en esas líneas su dolor ante el sufrimiento de las personas; ese dolor que la llevó a ser voluntaria en la India (un país que se muere de hambre) y en esa travesía se dio cuenta de que podía poner su granito de arena, hasta que se marchó desesperanzada y con el corazón roto. Ahí fue cuando yo la conocí, de vuelta a México. Tengo la fortuna de conocerla a ella y a su familia, personas congruentes y en constante búsqueda, como tantos de nosotros. Así que esta semana que recibí un mail de dos miembros de esa familia invitándome a un proyecto para cambiar el mundo, sentí curiosidad y no pude decir que no.

Tal cual leen, para cambiar el mundo.

Está bien que sea un poco inocente, pero no soy crédula y, como bien diría, yo ya no me chupo el dedo. Tampoco soy firme creyente de ciertos sistemas de negocios y, precisamente, de mujer de negocios no tengo nada, recordar: soy creativa.

Pero cuando tuve la oportunidad de ser parte de este proyecto no sé por qué ahora sí lo compré; creo firmemente que ahora sí puedo pertenecer a este sistema que podría llegar a ser autosustentable y que sí dejará un impacto importante en el mundo. ¿Y saben por qué? Porque sé que hay mucha gente como yo, gente comprometida que sólo necesita un empujoncito.

¿Qué hay que hacer? Después de escuchar al chavito (sí, chavito) que organizó todo para traer este proyecto a México lo tengo mucho más claro, tanto así que yo ya mandé mi primera colaboración con la causa.

Sé bien que siempre tenemos muchas cosas que hacer (díganselo a alguien que tiene 3 trabajos, tres blogs, y los sábados va a la escuela, cof) y quizás no encontremos una forma de COMPROMETERNOS.

También, sé que a veces sentimos todo esto muy lejano. Tal vez tú como yo nunca has vivido una experiencia como la de María, de ver con propios ojos a la gente morir. Afortunadamente no lo he visto y digo afortunadamente porque significa que no es parte de mi realidad; afortunadamente yo sí tengo comida en mi casa, fuerza para trabajar, preparación para hacer lo que sea y poder alimentarme todos los días. Pero también, afortunadamente, tengo la oportunidad de hacer algo para compartir esa bendición que he tenido yo.

Creo que un puntito básico para hacer un cambio en nuestro planeta es muy fácil: reconocernos como seres humanos; no como mexicanos, no como chilangos, morelianos, chihuahuenses, oaxaqueños, poblanos, chilenos, argentinos, ingleses, españoles… es reconocernos como hermanos, seres humanos, hijos de la Madre Tierra, hijos de Dios, habitantes de la Tierra. ¿Cómo pretendemos que no haya divisiones entre naciones si nosotros comenzamos a ponerlas? ¿No es claro que todos somos uno cuando compartimos un planeta agotado, cuando compartimos los mismos miedos, las mismas emociones, la misma forma de pensar y sentir; de amar y de odiar; compartimos un planeta que se defiende y tiembla, destrozando todo a su paso, sin importar si somos blancos, morenos, amarillos, chocolatosos; si hablamos francés, español o portugués? Somos UNO; somos iguales en esencia; somos luz, somos alma, somos lo que tú creas que somos, ¿pero te fijas que somos SERES HUMANOS?

Así que te invito a que te unas a los que creemos y HACEMOS.

¿No tienes tiempo?, págale la educación a un niño; apadrina un niño. Es bien fácil, nomás das tu tarjeta de crédito y cada mes te descuentan, caray, no tienes ni que preocuparte por depositar.

¿No tienes dinero?, voluntarea tu tiempo. Te puedo dar opciones, desde Lazos hasta fundación Amara o Dove, escribe en Siriusfem (o en MxRoks, je), contáctate con personas... con gusto te asesoro.

¿Quieres hacerlo todo? ¿Por qué no? Es lo que quiero hacer yo. Es el proyecto que me encantaría presentarles y con el que podríamos hacer todo lo anterior.

¿No encuentras un proyecto que te satisfaga? ¿Estás seguro? ¿O es sólo un pretexto para no comprometerte?

Los que me conocen bien saben que me aviento, que creo firmemente que mejor que decir hay que hacer; saben que mi consejo siempre será: arrepiéntete por lo que hiciste que por lo que dejaste de hacer. No tengas miedo, ¡haz!, ¡aviéntate! Viaja, ama, vuela, diviértete, ten un hijo, no tengas hijos, planta un árbol, escribe un libro, ve a terapia, dale un abrazo a tu madre, reconcíliate con tu padre, date tiempo para ti, permítete sentir enojo, permítete perdonar, permítete decir que no, permítete decir que sí; estudia, cambia de carrera, píntate el cabello, déjate las canas, usa cremas, invierte, no inviertas, súbete, bájate, grita, calla, ¡lo que tengas que hacer! Pero haz. No me des razones para NO hacer; haz.

Recuerda que la vida es una: Esta. Y en nuestras manos está hacerla tan grande o tan pequeña como queramos. Hagamos. Juntos o por separado. No te des más pretextos, no te evadas; a tu tiempo, claro, pero que no sea un pretexto lo que sea…

Si quieres ser parte de este proyecto nuevito, que arrancamos con el año y NO EXISTE NADA IGUAL en el mundo, con gusto platicamos, ¡es que hay mucho qué explicar!

Hoy me siento con mucha ganas, con mucha esperanza, con la firme creencia de que sí podemos. No sé… hoy apelo a esa parte que sé que existe en ustedes: amor a nosotros, como especie.

¡El primer paso está dado! Hemos abierto la boca, como diría Spencer (el chavito) y gracias a eso, varias personas hoy no murieron de hambre.

martes 26 de enero de 2010

Remedios

Anuncio de "Servicio a la comunidad" 

No, no es para el corazón herido, para el acné post quinceañero que todos sufrimos de vez en cuando, menos los antigrinch que tan bien conocemos en este lugar.

Hoy, siento cosquillitas, y no en la panza. En la garganta. ¿Alguien tiene un remedio que no sea vitaminas ni nada que pueda manchar la piel (porque no quiero perder mi cita láser, je)?

(¿A poco no está retechulo mi resaltado en roseeeta?)

sábado 23 de enero de 2010

1,2,3, probando

Hago mi primero post desde mi latatop 2, la nuevita, sin nada de información, compu que acompañará mis aventuras.

Así que todos digan "Hola" al mismo tiempo, por favor. Je.

Comencé un taller de narrativa, hoy. Llevé algunos textos y comenté que había abierto un blog. Entonces, alguien me dijo que mi texto era muy dramático para un bló, que leyera algunos, que le faltaba algo así como frescura.

¡Plop! Cuando le dije, "Llevo años siendo bloggera", ya no supo qué decirme y yo, chale, ya no supe qué pensar.

¿Será que sólo leo blogs dramáticos? ¿O será que me clavo mucho en las texturas y debería de... no sé, hacer los posts más cortos o más chistosos... o no sé, más sobre mi vida diaria?

¿Qué harían ustedes? En fin, creo que sí aprendí algo hoy: hay de bloggeros... a bloggeros.

martes 19 de enero de 2010

¿Quieren entender a las mujeres?

(Un martes pre-dos por uno o de a $15 la peli)

Seguramente los caballeros que lean el título de esta entrada saltarán y dirán que eso es "imposible", "tarea de titanes" o "cualidad propia sólo de los gays". Pero no, aunque ustedes no lo crean, entender a las mujeres es de lo más sencillo.

Si de plano no creen que sea posible, no se preocupen, quiéranlas nada más. Eso no falla. Pero yo recomiendo que vayan más allá y experimenten. Total, en la confusión ya están, ¿qué más podría suceder?

Antes de que se emocionen y piensen que Lata ha revelado los secretos del universo y que después de leer este texto ustedes no tendrán nunca más una duda sobre mujeres, temo decepcionarlos; como ustedes, hombres, cada una es un mundo distinto, pero si le echan ganitas, podrán mejorar su comunicación.

Reglas sencillas que seguir:

1.- Piensen que es alguien distinto a ustedes; es como hablar otro idioma; seguramente lo hablará mejor si piensa que no está hablando inglés en español, por ejemplo. Hay que cambiar la entonación, la pronunciación de las letras y así, hasta dominarlo. Asimismo sucede con las damas; somos distintas a ustedes. Por fin entiéndanlo.

2.- Hay que estar dispuesto a escuchar… y a hablar. Ya empezamos con problemas. Muchas veces las mujeres hablamos MUCHO y los hombres NADA; lo cual viene relacionado con el escuchar; sucede lo mismo. A nosotras nos encanta ser escuchadas, pero hay un límite para cada cosa. Aunque no lo crean, si prestan atención pronto entenderán un poquito más. Eso sí, si van a hablar, de una vez pidan que sean lo más concisas y claras posibles. No es tarea fácil, pero hay que estar dispuestos.

3.- Nos preocupan cosas distintas. Sí, somos complejas; pensamos todo demasiado, a todo le damos vueltas y somos mucho menos asertivas que ustedes. Al aceptar esto, daremos todos un gran paso.

4.- Sean educados y delicados al decir cosas como: "Mejor platica eso con tus amigas", "Estoy viendo la tele, no me interrumpas", "Soy hombre, no como sólo pasto", "No me interesa la lista de cremas que te recomendó la doña del Palacio", "Tu mamá está loca y tú más por escucharla y hacer dramas por eso", y un largo etc., etc. Hay formas de decir las cosas. Quizás al principio brinquemos, pero siempre habrá una amiga o un amigo gay que dirá "Tu galán tiene razón, para eso estoy yo". A una acción corresponde una reacción. Reciprocidad, muchachos, recuérdenlo.

5.- Pidan y se les dará. Pero sean claros, lo cual no significa ser guarros.

6.- MUY importante: si una mujer quiere saber dónde están es posible que no sea por control. Ustedes son parte ya de su vida y como tal, ella se preocupa. También las mujeres tendemos a darles prioridad ante muchas cosas, por lo mismo es bastante decente que les avisen de cambios de planes con anticipación. Acuérdense: la confianza apesta. Sean considerados.

Por el momento le dejamos ahí, porque luego se me abruman… o distraen; seguro ya habrá más de algún caballero cantando para sí mismo: "Puerco araña… puerco araña".

martes 12 de enero de 2010

La denominada llamada de mantenimiento

Y eso… ¿qué demonios es?

Este concepto fue extraído de las técnicas de ligue masculinas, esas que muchas veces ignoramos y otras tantas, admiramos… porque lo que sea de cada quien, los hombres que saben ligar lo hacen muy bien: saben qué, cuándo y sobre todo, cómo decir/hacer las cosas.

Con esta idea en mente la amiga de mi amiga tomó el concepto de la llamada de mantenimiento para aplicarla al campo amistoso.

Un día le marcó y le dijo: "¿Qué onda, cómo va todo? Ya sabes, es mi llamada de mantenimiento, para no perdernos la pista."

Cuando me estaba contando esto, me dijo: "Si te fijas los hombres no desaparecen al 100%, cada determinado tiempo hacen su aparición para checar que la llamita de la velita prendida siga dando suficiente luz para cuando se necesite." ¡Plop!

¿Es normal tener velitas prendidas? ¿Es aceptable? En el plan romántico es muy sabido que "no hay que cerrar puertas, hay que abrir ventanas", aunque personitas necias como yo, no lo practiquemos con la puntualidad debida.

Pero en la amistad me parece una excelente idea que empecé a poner en práctica.

Últimamente me he dado cuenta de que en muchas ocasiones soy la que mantiene la amistad, la que jala la carreta. Entonces puse en práctica lo contrario a la llamada de mantenimiento: la no llamada. ¿Cuál fue el resultado? Claros ejemplos de que una carreta no puede ser jalada sólo por una persona, al final, se agota y tira la toalla.

Pero también me di cuenta de que por las prisas, no hago llamadas de mantenimiento con gente que sí es recíproca. Por eso, de vez en cuando marcaré algunos números y diré exactamente eso: "¿Cómo va todo? Ya sabes, es el mantenimiento requerido, para no perdernos la pista."

viernes 8 de enero de 2010

Sueños XXX

¿A qué edad se acaban?

El otro día, durante una de las chistosísimas tertulias de la comida en la oficina, una compañera estaba burlándose de que su amigo de ventipoquitos todavía tenía sueños húmedos. Yo con mi ingenuidad al 100% pregunté que por qué le parecía tan extraño. Todos me voltearon a ver y me dijeron que eso sólo sucedía en la adolescencia. Ya ni quise decirles nada, porque luego me iban a acusar de sueños pornográficos. Qué más quisiera yo…

Y es que en alguna plática con las muchachas del sur salió el tema de los sueños… y el experimentar orgasmos durante la función nocturna. Una amiga, la madame de Copilco, como alguien le puso de broma, contaba de sus experiencias, mientras que todas las demás la veíamos con cara de entre asombro y envidia.

¿A poco no sería fantástico experimentar un orgasmo… digamos semanal durante el sueño? Y ahí sí ni quién nos pare. Podríamos estar con quien se nos pegara la gana: el actor de cine más cotizado, aquel cantante nostálgico que saca nuestro lado más cursi, el compañero de la escuela con el que fantaseamos al verle sus bracitos bien formados, el cliente trajeado y perfumado, etc., etc.

Eso sí, sería un peligroso para los que viven acompañados, porque igual nos tornamos ruidosos. Imaginen la escena:

Rumi: Oye, ¿anoche estabas acompañada?

Tú: No, ¿por?

Rumi: Es que se escucharon muchos ruidos, ruidos extraños en tu recámara.

Tú (asustada): ¿Neta? ¿Qué tipos de ruidos?

Rumi: No sé, raros. Como si estuvieras con alguien, ya sabes.

Tú (colorada): Neeee… ¿serán fantasmas?

Rumi: Pues a lo mejor. Pero son fantasmas que se la pasan muy bien.

Y así cada semana, hasta que se acostumbran o se unen a los sueños, claro, cada quién con su cada cual.

¿A poco no sería maravilloso?

Total, ¿quién dijo que los sueños xxx son exclusivos de los adolescentes?

miércoles 6 de enero de 2010

Dos locas conectadas

Hace un par de meses un amigo me dijo que sólo conocía a dos personas (no especificó género) que eran realmente aventadas y aventureras: la bloggera famosa salida de bonita revista de la cuidad (¿o cómo era?) y yo.

La verdad es que casi no nos conocemos, nos leemos de vez en cuando y hasta un día sufrimos acoso por el mismo personaje artístico (bueno, llegó su acoso hasta mí). Tengo un par de cosas que eran suyas, adquiridas a precios realmente de escándalo (por baratos), por lo que puedo decir que hasta tenemos gustos similares. Pero más allá de eso, no sé mucho de su vida más que lo que he leído en su blog. A pesar de todo eso, me dio la confianza para acercarme y pedirle un favor. La respuesta no fue sólo positiva, sino que fue cariñosa y dispuesta. Por eso, me siento muy contenta.


¿Se fijan cómo se van forjando redes aquí? Y no hablo sólo de las redes sociales, sino del real networking, del que tú conoces a alguien que a su vez conoce a alguien y un día sin querer te das cuenta de que hay gente importante en tu vida rondando quién sabe cómo y quién sabe de qué lugar.


Las personas vienen y van, lo he aprendido. Pero mientras estén los que de verdad deben (y quieren) estar, ¡lo demás es lo de menos!


Sigamos ampliando horizontes… ¡he dicho!


(Gracias loca orejona, te voy a tomar la palabra.)

lunes 4 de enero de 2010

Veinte Diez

Anoche estaba pensando en lo que tenía que escribir, pero llegué hoy frente a la compu y lo olvidé por completo.

Así que mientras lo recuerdo, sólo quiero compartirles lo bien que me siento en este inicio de año.

Terminé el 2009 de una forma extraña, lejos y en compañía inesperada. Fue tan raro lanzarme a la aventura con quien fuera casi mi hermana, con la que viví por dos años y medio y que por distintas razones nos habíamos separado. Ahora tuve la oportunidad de volver a encontrarla y de conocer (y enamorarme perdidamente) a su hijo, un chamaquito divino.

No hice nada… literalmente nada. Bueno, leí, dormí, comí, caminé, me asoleé un poco (sólo un poco, porque si no me voy con cuidado, me ardo), comí, leí, dormí… Y reafirmé que soy animalito de jungla de asfalto, ¿está mal?

En fin, así terminó el 09 y el 2010 inició con buen humor y cambios; movimiento de energía y buena disposición.

A ver cuánto nos dura…

¿Y ustedes?