El día de hoy creo de nuevo. Tengo esperanza. Sé que encontraré a cinco, sólo cinco (aunque parezca imposible), que crean, igual que yo.
"Cada minuto muren nueve niños en el mundo… por hambre."
Fuente: "Médicos sin fronteras"
Ante esa cifra desgarradora, que parece tan lejana, fría e irreal, uno generalmente podría reaccionar de dos maneras: traspapelarlo o abrumarse. Pero hoy, yo reacciono con esperanza.
Algunos de ustedes ya leyeron este post en mi Facebook, algunos otros, recibieron un correo mío en donde compartía la experiencia de mi amiga María como voluntaria en la India. Algunos otros, conocen mis ganas de hacer algo y de encontrarle sentido a las cosas. Otros, no conocen mucho de mí ni de lo que hago. Eso en realidad no importa.
Esta amiga que escribió el mail, María, describe en esas líneas su dolor ante el sufrimiento de las personas; ese dolor que la llevó a ser voluntaria en la India (un país que se muere de hambre) y en esa travesía se dio cuenta de que podía poner su granito de arena, hasta que se marchó desesperanzada y con el corazón roto. Ahí fue cuando yo la conocí, de vuelta a México. Tengo la fortuna de conocerla a ella y a su familia, personas congruentes y en constante búsqueda, como tantos de nosotros. Así que esta semana que recibí un mail de dos miembros de esa familia invitándome a un proyecto para cambiar el mundo, sentí curiosidad y no pude decir que no.
Tal cual leen,
para cambiar el mundo.
Está bien que sea un poco inocente, pero no soy crédula y, como bien diría, yo ya no me chupo el dedo. Tampoco soy firme creyente de ciertos sistemas de negocios y, precisamente, de mujer de negocios no tengo nada, recordar: soy creativa.
Pero cuando tuve la oportunidad de ser parte de este proyecto no sé por qué ahora sí lo compré; creo firmemente que ahora sí puedo pertenecer a este sistema que podría llegar a ser autosustentable y que sí dejará un impacto importante en el mundo. ¿Y saben por qué? Porque sé que hay mucha gente como yo, gente comprometida que sólo necesita un empujoncito.
¿Qué hay que hacer? Después de escuchar al chavito (sí, chavito) que organizó todo para traer este proyecto a México lo tengo mucho más claro, tanto así que yo ya mandé mi primera colaboración con la causa.
Sé bien que siempre tenemos muchas cosas que hacer (díganselo a alguien que tiene 3 trabajos, tres blogs, y los sábados va a la escuela, cof) y quizás no encontremos una forma de COMPROMETERNOS.
También, sé que a veces sentimos todo esto muy lejano. Tal vez tú como yo nunca has vivido una experiencia como la de María, de ver con propios ojos a la gente morir. Afortunadamente no lo he visto y digo afortunadamente porque significa que no es parte de mi realidad; afortunadamente yo sí tengo comida en mi casa, fuerza para trabajar, preparación para hacer lo que sea y poder alimentarme todos los días. Pero también, afortunadamente, tengo la oportunidad de hacer algo para compartir esa bendición que he tenido yo.
Creo que un puntito básico para hacer un cambio en nuestro planeta es muy fácil: reconocernos como seres humanos; no como mexicanos, no como chilangos, morelianos, chihuahuenses, oaxaqueños, poblanos, chilenos, argentinos, ingleses, españoles… es reconocernos como hermanos, seres humanos, hijos de la Madre Tierra, hijos de Dios, habitantes de la Tierra. ¿Cómo pretendemos que no haya divisiones entre naciones si nosotros comenzamos a ponerlas? ¿No es claro que todos somos uno cuando compartimos un planeta agotado, cuando compartimos los mismos miedos, las mismas emociones, la misma forma de pensar y sentir; de amar y de odiar; compartimos un planeta que se defiende y tiembla, destrozando todo a su paso, sin importar si somos blancos, morenos, amarillos, chocolatosos; si hablamos francés, español o portugués? Somos UNO; somos iguales en esencia; somos luz, somos alma, somos lo que tú creas que somos, ¿pero te fijas que somos SERES HUMANOS?
Así que te invito a que te unas a los que creemos y HACEMOS.
¿No tienes tiempo?, págale la educación a un niño;
apadrina un niño. Es bien fácil, nomás das tu tarjeta de crédito y cada mes te descuentan, caray, no tienes ni que preocuparte por depositar.
¿No tienes dinero?, voluntarea tu tiempo. Te puedo dar opciones, desde Lazos hasta fundación Amara o Dove, escribe en Siriusfem (o en MxRoks, je), contáctate con personas... con gusto te asesoro.
¿Quieres hacerlo todo? ¿Por qué no? Es lo que quiero hacer yo. Es el proyecto que me encantaría presentarles y con el que podríamos hacer todo lo anterior.
¿No encuentras un proyecto que te satisfaga? ¿Estás seguro? ¿O es sólo un
pretexto para no comprometerte?
Los que me conocen bien saben que me aviento, que creo firmemente que mejor que decir
hay que hacer; saben que mi consejo siempre será: arrepiéntete por lo que hiciste que por lo que dejaste de hacer. No tengas miedo, ¡haz!, ¡aviéntate! Viaja, ama, vuela, diviértete, ten un hijo, no tengas hijos, planta un árbol, escribe un libro, ve a terapia, dale un abrazo a tu madre, reconcíliate con tu padre, date tiempo para ti, permítete sentir enojo, permítete perdonar, permítete decir que no, permítete decir que sí; estudia, cambia de carrera, píntate el cabello, déjate las canas, usa cremas, invierte, no inviertas, súbete, bájate, grita, calla, ¡lo que tengas que hacer! Pero haz. No me des razones para NO hacer; haz.
Recuerda que la vida es una: Esta. Y en nuestras manos está hacerla tan grande o tan pequeña como queramos. Hagamos. Juntos o por separado. No te des más pretextos, no te evadas; a tu tiempo, claro, pero que no sea un pretexto lo que sea…
Si quieres ser parte de este proyecto nuevito, que arrancamos con el año y NO EXISTE NADA IGUAL en el mundo, con gusto platicamos, ¡es que hay mucho qué explicar!
Hoy me siento con mucha ganas, con mucha esperanza, con la firme creencia de que sí podemos. No sé… hoy apelo a esa parte que sé que existe en ustedes: amor a nosotros, como especie.
¡El primer paso está dado! Hemos abierto la boca, como diría Spencer (el chavito) y gracias a eso, varias personas hoy no murieron de hambre.