lunes 29 de noviembre de 2010

Abriendo el ojito a la realidad

Después de unas vacaciones muy merecidas en donde hice justo lo que hacía mucho tiempo no hacía: nada, vuelvo a la rutina de la vida. Me encontré con mi casa, que olía un poco a flores marchitas, con la Nochebuena un poco triste, con el retoño de Li (plantita que casi se me muere) asomando su hojita de la tierra… me encontré mi casita que casi no reconozco, la encontré como siempre: bonita, luminosa.

Y también me encontré a amigas con las que me desahogué, al marchante que tanto me gusta (el de los súper juguitos), con sus bracitos "muy de hombre de verdad, de esos que levantan cajas". Me encontré mi sushi, el bazar, calcetas sexys, lugares monótonos, gente que ya no me gusta, gente que me gusta más, olores conocidos y recuerdos que se diluyen.

A veces las vacaciones nos muestran qué es y qué no es, qué sí debería existir y a qué deberíamos ya de renunciar.

Pero mientras son peras o manzanas, yo sé que este lugar lo quiero, quiero escribir y pensar, reflexionar y sentir. Ah, y sobre todo, hoy quiero dormir porque quiero soñar.

jueves 25 de noviembre de 2010

Thanksgiving

Hoy me siento con una gran paz... y tranquilidad.

Con más claridad, con una sonrisita en la cara, con un poco más de color, una cerveza con clamato corriendo por las venas de mi cuerpo, manchitas de trufas de chocolate sobre los labios y olor a incienso en la memoria.

Doy gracias por esa paz.

Espero que dure un par de días más.

lunes 22 de noviembre de 2010

Las vacaciones


Después de un año me dirijo a una vacación en forma, es decir: más de tres días para mí.

A diferencia del año pasado, ahora no hice gran plan… en mi cabeza pasaron varias opciones, sí, lo reconozco (Cuba, la más fuerte) pero tuve que ser muy objetiva y honesta con mi presupuesto y me di cuenta de que… había que formular el Plan B.

Pero miento, porque en realidad el Plan B era el Plan A: largarme a algún lugar inhóspito a escribir. No internet, no celular… no internet. No internet, ¿ya lo dije? Es decir, no distracciones. Claro, que si algún bombón de lindos ojos y bracitos de acero se cruzaba en mi camino, él sí podría distraerme.

En fin, aquí estoy, ejecutando el Plan B que en realidad es Plan A, con un ligero twist que se supone hará el asunto más divertido. Ya veremos.

jueves 11 de noviembre de 2010

Anoten...

Según estudios recientes,
 
hacerlo parado fortalece la columna;
boca abajo estimula la circulación de la sangre;
boca arriba es más placentero;
hacerlo solo es rico, pero egoísta;
en grupo puede ser divertido;
en el baño es muy digestivo;
en el auto puede ser peligroso...
Hacerlo con frecuencia
desarrolla la imaginación;
entre dos, enriquece el conocimiento;
de rodillas, resulta doloroso...
En fin, sobre la mesa o sobre el escritorio,
antes de comer o de sobremesa,
sobre la cama o en la hamaca,
desnudos o vestidos,
sobre el césped o en la alfombra,
con música o en silencio,
entre sábanas o en el closet:
hacerlo, siempre es un acto de amor y de enriquecimiento.
 
  No importa la edad, ni la raza, ni el credo, ni el sexo, ni la posición económica... 
 
...¡Leer es un placer!

Y tú, ¿qué estás leyendo... y cómo? 

lunes 1 de noviembre de 2010

¿Cuánto falta?


… para acabar la clase…
… para que termine el año…
… para mi siguiente cumpleaños…
… para que se vaya…
… para que vuelva…
… para que se decida…
… para que entienda…
… para que sane…
… para llegar…
… para empezar de nuevo…
… para que se quite esa sensación…
… para que salga del baño (¡señora, por dios que me hago!)…
… para que termine el partido…
… para que te convenza…
… para que vuelvas a ovular…
… para el aumento del próximo año…
… para que termine la promoción…
… para que vuelva el jefe…
… para que termine de cocinarse la cochinita pibil…
… para que te des cuenta que sin mí no estás igual de feliz…

Ya es noviembre, y la paciencia nomás no llega, pero la vida sí.

¿Qué les falta para que termine bien el año?