viernes 31 de diciembre de 2010

Nueva fórmula matemática

Alguien me ha dicho en numerosas ocasiones que debo de hacer ciertas cosas de forma distintas para obtener resultados diferentes. En la cabeza suena totalmente lógico, ¿no? Imaginen que camináramos todos los días justo por el mismo caminito… que no exploráramos nuevas rutas. ¿El resultado? No conoceríamos el mundo (ni nuestro propio vecindario, pues).

Por eso mismo, cada 31 de diciembre se nos brinda una oportunidad para cambiar las fórmulas matemáticas que tenemos en nuestras vidas. Quizá sea algo meramente significativo, tal vez astrológicamente sea lo indicado y religiosamente… sabrá Dios si religiosamente signifique algo, pero es el pretexto ideal para vernos y "proponernos" hacer distinto para obtener diferente.


Para mí, al menos, esto de verme e intentar actuar, pensar, reaccionar diferente es… carajo, bien pinche difícil. ¡Es la verdad! Me he cachado a mí misma teniendo miedo a lo que viene… porque "ya lo conozco". Pero también me he descubierto siendo muy honesta y preguntándome: a ver, María Cristina, ¿en serio es lo que estás sintiendo o sólo es el mero reflejo de lo que "debes de sentir después de que la pieza A y la B se han movido a la derecha"? La respuesta siempre ha sido la última: el mero reflejo.


La forma de crecer como persona es estar abierto a lo nuevo, desempolvar las mañas nocivas y mandarlas al rincón de lo que "existe pero ya no lo quiero", desempolvar las buenas mañas, las buenas obras, las ganas. Explorar y permitirnos. ¿Qué pasa si nos equivocamos y resulta que esa nueva ruta no nos gusta? Nada… no pasa nada. Al menos ya sabemos que nos gusta más la ruta de la calle 7 en lugar de la de la calle 9.


Supongo que así es la vida: abrir los ojos e intentar nuevas fórmulas matemáticas. Ensayo y error. Ensayo y triunfo. Disfrutar el viaje, no el destino (como alguien me lo acaba de decir)… pero también el destino. Reconocer lo que sí nos pertenece a nosotros, lo que YA no nos pertenece, lo que queremos y lo que no. Intentarlo sin tanto apasionamiento pero con pasión.


Así, espero yo, será este nuevo ciclo de la Tierra, de mi vida, de mi alma. Y si no, lo bailado nadie me lo podrá quitar.



"La creatividad y los sueños son mis alas para que las semillas germinen. Todo es posible. 
Pero el espacio debe crearse, Kali no es una Diosa para temer, sino para comprender la función que tiene dentro de cada uno de nosotros. 
Saquemos las espadas para deshacer el pasado, para deshacer las viejas tradiciones que se han vuelto rancias, para deshacer los entretejidos que hemos creado como necesidad y con el tiempo se han vuelto limitaciones y condicionamientos— tirémonos a el vacío para encontrar nuestras alas y así vivir en libertad." 
María Merino (no es famosa aún… pero lo será. Acuérdense de mí.)

miércoles 22 de diciembre de 2010

Adiós intenso, muy intenso 2010

“Seguir creciendo y esquivando las rutinas, seguir soñando en un rincón, seguir creyendo que hay un Dios que me endereza de un tirón la puntería;
es que siempre voy detrás de lo que siento,
cada tanto muero y aquí estoy...”

No sé cómo vivir de otra forma… y les juro que muchas veces me encantaría poder hacerlo… que fuera fácil, ligerito, sin tanta pasión e intensidad. Pero no sé cómo y creo que nunca lo podré hacer, por mucha meditación, búsqueda espiritual, terapia y retiros a las montañas del Himalaya.
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Así que tengo que tomar de las greñas a 2010 y decirle unas cuantas cosas…
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Ahora mismo tengo que reclamarle una vez más: “no le hagan caso a la moreliana”… si ella dice “la muela está alta” es porque está alta. No necesitábamos que la incrustación nueva tronara la corona de abajo para comprobarlo, ¿verdad?
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¿Por qué descalificamos a los demás? ¿Por qué restamos importancia a lo que nos dicen? ¿Por qué sus sentimientos o lo que les sucede es poca cosa? Pues justo así empecé este año, con esa sensación y con una experiencia así de alguien que para mí era básico en mi vida.
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Y pasaron los meses y el enojo seguía instalado en mí. Como siempre buscaba la razón, me preguntaba, exploraba, trataba de “bajarle dos rayitas”, intentaba hacer meditaciones de crisis, orar, hablar, llorar, dar vueltas al jardín de enfrente, no clavarme en la textura, responder feo, enfrentar, ignorar... Nomás me faltó la limpia de huevo, y eso porque no sé cómo hacer una.
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Desilusiones, muchas desilusiones personales, profesionales y económicas. Y sí, ya sé que todo mundo dice “no esperes nada de la gente” (**inserte tono burlón**), pero yo no sé cómo hacer eso como tampoco sé cómo no querer a la gente. ¿Qué quieren? Esos chips no me los incluyeron en el alma (ni en el cerebro).
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Conforme pasaron los meses y hasta hoy, 22 de diciembre, la gente se me ha caído a pedazos. Me cansé, me caí, me tiré (porque también lo hice, por supuesto), me levanté, lloré, me mentí, me dije la verdad, me miré, me ignoré, me reonocí, por fin encontré y superé. Y ahí voy, subiendo de nuevo la rampita sin saber bien hacia dónde voy, un poco perdida, con huecos en el estómago y en el pecho.
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Gente que nunca en la vida pensé siquiera que se podría ir, se fue. Enfrenté por vez primera la muerte de alguien joven y muy cercano, y no sé si fue porque ya soy lo suficientemente consciente o por la manera en que sucedió o por mi profundo cariño a ella, por empatía… ¡por todo!, pero me dolió profundamente. La muerte es real y nos toca de forma cercana.  Y vi la falta de tolerancia, los prejuicios, los juicios, las apariencias, las expectativas no cumplidas (de los demás)… más juicios y poca comprensión.
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Poca humildad.
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Mi tierra ha sido secuestrada y yo con ella. Me quedé varada en un autobús esperando por horas a que lo robaran –afortunadamente no sucedió-  y en la terminal de autobuses porque era peligroso salir de la ciudad. Y otra vez el miedo. Ese miedo que pocas veces me cala los huesos porque en el fondo no soy miedosa.
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Miré a mis miedos, entendí de dónde venían; de dónde venía el desamor y el amor; las historias y la falta de ellas.
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He sido comprendida e incomprendida; he sido ignorada y escuchada, amada y rechazada. He sentido el cariño y la falta de cariño. He sido criticada y apoyada. He aprendido a escribir y a escuchar. He sido buena amiga y pésima amiga. He mentado madres mil veces y me he preguntado. Me he reído mucho y he tenido el corazón vacío pero listo.
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¡Todo en un pinche año!
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Por eso hoy brindo, porque no sé cómo vivir de otra forma pero esta soy yo. Esto es lo que hay y con todo y nada, amo mi vida.




(¿No les suena a mí esta canción?)

viernes 17 de diciembre de 2010

El top ten latoso…


Como cada año, rumi querido convoca a la comunidad de cinéfilos independientes, bautizados por mí como “Cinéfilos Iluminados”, a participar en el mundialmente famoso Cine-Fhiles 2010, en donde cada uno de nosotros hablamos de las pelis que más nos gustaron, nos dejaron o amamos este año. ¡Vaya reto!

Como en 2010 no asistí a ningún festival de cine, vi sólo dos pelis de la muestra y del Tour de Cine Francés y no salí de mi país, parecía que no había visto nada espectacular o que haya significado algo en realidad grandioso para mí. Pero gracias a mis anotaciones en el FB (recordatorio a mí misma de las cintas que me laten en el año), pude completar 10 títulos bizarros, poco esperados y que seguramente no estarán en casi ninguna lista de expertos en la materia.

Así que ahí voy… un pequeño resumen de lo que me gustó en 2010 y que pronto verán en Cine-Files, con un diseño genial y enriquecido por las películas de algún otro cinéfilo perdido por ahí.

¿Listos? Seguro se sorprenderán:


Nowhere boy
(Sam Taylor-Wood, 2009. Inglaterra/Canadá)
Ok, esta no les sorprende porque hasta se ganó un post. John Lennon de joven, su relación con sus madres (en plural), su búsqueda y su descubrimiento del R&R. Entrañable cinta que me movió a grados que nunca podrán imaginarse.


Celda 211
(Daniel Monzón, 2009. España)

Sin saber mucho, entré a verla y desde el minuto 1 sabía que algo sucedería en mi estómago después de Mala Madre. Hacía muchos, muchos años que una película no me impactaba tanto, en un sentido estremecedor, reflexivo, en el que sin máscaras ves lo mejor y lo peor del ser humano: los buenos y los malos que parecerían todo lo contrario. Salimos de la sala en shock y con el ratón en la cabeza dando vueltas como loco.


Kick-Ass
(Matthew Vaughn, 2010, Inglaterra/E.U.A.)

Yeah, la primera gringada de mi lista. Llegué por casualidad a la premier del Rompe traseros y no paré de reír durante sus 117 minutos. Es la cinta de lo bizarro, lo improbable y, para mí, del homenaje a Tarantino en su máxima expresión. Acción, sangre, risas y una excelente experiencia no apta para menores de edad.


Despicable Me (Mi Villano Favorito)
(Pierre Coffin, Chris Renaud, 2010, E.U.A.)

¿No les pareció una película entrañable, inteligente, divertida, profunda, suficientemente comercial, suficientemente bien hecha como para estar en el top de todo el mundo? Al menos en el mío. El que, hasta el momento, es el villano más malvado y triunfador del mundo, Gru, se enfrenta a su mayor reto ever: competencia que lo está dejando quedar muy mal. Para “ganar” terreno, decide hacer algo insólito: convertirse en padre… ¿se imaginan el resultado?


Toy Story 3
(Lee Unkric, 2010, E.U.A.)

Mmmm… ¿en serio tengo que decirles por qué es TAN buena?


RED
(Robert Schwentke, 2010, E.U.A.)

Insisto: junta a un héroe de acción, con una Reina que luce sexy, a un piradísimo John Malkovich, un puerco “cargado” y a Morgan Freeman (disfrazado de Sargent Pepper) y tenemos una locuaz comedia muy gringa que refresca de tanta pesadez los días de estrés chilango.


Camino
(Javier Fesser, 2008, España)

Inspirada en un libro que a su vez se inpira en la vida de Alexia González-Barros y los señores estos del Opus Dei. Con juegos visuales entre realidad, sueños, ficción y “lo que no se ve”, Camino nos lleva de la mano por el descubrimiento del primer (y único) amor adolescente de una chica que sería canonizada como toda una santa. Entrañable y perturbadora… lo mejor y lo más fanático de nosotros.


(Pope Joan) La Pontífice
(Sönke Wortman, 2009, Alemania)

El pago por ser una mujer inteligente tendría que ser esconderse, borrar casi por completo su verdadera identidad y hacerse pasar por un misionero compasivo y brillante. Todo tendría su recompensa, el primer (y único) papado ocupado por una mujer, aunque todo mundo lo ignorara. Se dice que este es el secreto mejor guardado del Vaticano… ¿será cierto?


Fuera de carta (Chef a la Carta)
(Nacho García Velilla, 2008, España)

Maxi es un chef que parece tenerlo todo… sí, también hijos y una ex mujer. Pero todo cambia cuando su restaurante está por obtener la famosa certificación de Michelín, que se junta con la muerte de la madre de sus hijos y el encuentro con un amor inesperado. Sí, suena cursi, pero es divertida e irreverente, quizás raya en lo “too queer”, pero, ¡qué diablos!


Ghost Writer (Escritor fantasma)
(Roman Polanski, 2010, Inglaterra/Francia/Canadá)

Desilusión para los que piensan que los ricos y famosos escriben sus bios… Aquí la verdadera historia de los escritores fantasmas. Gran thriller con una trama que no logré descifrar y que al final me dejó con carita de sorpresa y un gritito ahogado.


Como verán, este año es distinto a mis gustos normales pero no por eso significa que es una lista común… como yo.



miércoles 8 de diciembre de 2010

El chico que no iba hacia ningún lado

Cuando yo nací John aún vivía. No podía ser de otra forma. Ya había conocido a Yoko, The Beatles tenían un ratote de haberse separado y Annie Leibovitz todavía no planeaba una sesión fotográfica de la controversial pareja en donde los dos estuvieran desnudos (aunque al final no le resultaría así). Cuando yo nací mi mamá tenía un LP con cuatro caritas en la portada y yo no sabía ni quiénes eran… tampoco me importaba.

Pero en 1980, hace exactamente 30 años John dejó de vivir, la foto había sido tomada (él desnudo, ella con ropa) y en el mundo entero hubo jóvenes (y ya no tan jóvenes) consternados por la noticia.

Ahora… Imaginen un tiempo en el que John tenía 15 años, no sabía nada de música y era mucho más guapo (físicamente). Imaginen que su mamá había desaparecido desde que era muy chavito y fue criado por sus tíos. Imagínenlo entre música clásica y complicidades con su tío; como un chico popular con las mujeres, rebelde, y básicamente, imagínenlo como un buen tipo: un niño bueno. También imaginen sus ganas de ser Elvis (al que conoció por su recién descubierta madre biológica), sus celos del dulce de Paul, sus primeros logros musicales y sobre todo, imaginen sus ganas de saber por qué… por qué.

Nowhere Boy se estrenó hace un año en Inglaterra y ganó cuatro nominaciones para los premios BAFTA: Mejor película británica, Mejor actriz de reparto (para las dos mamás de Lennon: Kristin Scott Thomas y Anne-Marie Duff) y a la Mejor Dirección para Sam Taylor-Wood. Pero sin estas referencias fui a verla anoche y salí volando… no sé si sea por las buenas actuaciones (con todo y que el casting de Paul y George no me encantó), por esa cosilla británica que vive dentro de mí (no hablo de ningún bicho sino de una filia) o por la importancia de The Beatles en mi vida (que merece un post completo), pero tuve la sensación de acabar de ver una de las mejores películas del año (y vaya año seco de películas favoritas).

Las actuaciones son muy buenas, la historia (no sé si 100% apegada a la realidad) entrañable (y dramática), los personajes bien logrados, la fotografía totalmente británica, caray, ¡hasta el scouting me encantó!

Si quieren conocer la historia de un chico que, según el director de su secundaria "no iba hacia ningún lado" y que demostró que sí, ahí era justo donde quería ir porque es donde los genios se encuentran… vayan a ver Nowhere Boy y acuérdense de mí. Saliendo, escuchen All you need is love y tendrán la experiencia completa.

jueves 2 de diciembre de 2010

¿Y después de los 30?

Hoy me entusiasmó el siguiente título del Periódico: "10 verdades incómodas que te pasan después de los 30 años". Pensé: "De aquí soy, vamos a reír un rato". Y la neta es que: criiii, criiii.
Por eso, hagamos el nuestro: Crudas verdades: el oscuro mundo de los treintones.
No se asusten, que no todo es malo, pero honestamente sí hay cosas fuertes.
Empecemos: 30 de los 30.
  1. Las mujeres estamos en el peak sexual (¿qué tal? Empiezo con facts científicos) y, no sé si es mi imaginación pero yo veo a las mujeres más guapas.
  2. Ya no aguantas las desveladas como antes (una mala): ahora sí quieres dormir, ahora sí te puedes quedar en la cama hasta la 1 de la tarde. Ok, si ustedes eran de los veinteañeros que podían hacer eso, ¡felicidades!, pero en mi caso, las cosas cambiaron después de los 30.
  3. Tienes mayor poder adquisitivo lo que te hace menos aventureros ¡adiós casa de campaña y hola hoteles de mínimo 4 estrellas!
  4. Ahora es más difícil bajar de peso pero eres mucho más consiente de tu salud (aunque no quieras). Así que ni modo: hay que cuidar lo que se come.
  5. Ya no piensas que te puedes comer al mundo: ya te lo comes. Y esto, automáticamente te hace más humilde (tómela barbón).
  6. Cada vez tienes más competencia pero, ojo, también tienes más experiencia y actitud, por lo que ahora lo que buscas es gente talentosa que esté en tu equipo de trabajo.
  7. Te vas acostumbrando a que te digan "señora" y "señor", ya no molesta taaaanto como en los 20's.
  8. El secreto se revela: Solteros: si tienes más de 30 y eres hombre, NO significa que eres gay. Si tienes más de 30 y eres mujer, NO significa que eres una amargada.
  9. Dating is getting booooring. Con todo y que estás dispuesto a salir y conocer gente, ya no es tan excitante pasarte "conociendo" personas cada semana. Ahora buscas más estabilidad y relaciones significativas, aunque sean con tus amigos.
  10. Si ya estás "en la segunda vuelta", es decir, si eres divorciad@, mágicamente eres mucho más apetecible que a los 20: tienes más lana, más experiencia y más… candidat@s.
  11. Empiezas a descubrir que disfrutas de tu tiempo sol@... Ya no es necesario estar rodeado de personas.
  12. No te da miedo hablar de sexo con quien se te dé la gana. Pero ese es el secreto: eres selectivo y discreto, ya no te importa presumir, no es necesario.
  13. Tienes una mejor relación con tus padres… pero también te das cuenta de que son mortales.
  14. Vives solo o en pareja… y si no, ¿¡qué demonios esperas?!
  15. El cuerpo sí cambia: ni modo, canas, líneas de expresión… te miras al espejo y dices (con gritito incluido) "Esto no estaba aquí antessssssssssssssssssssss". Y para olvidarlo, ya puedes pagar un buen vino (nada de chelas).
  16. La reunión casual siempre incluye botana y vino finos, chela es nomás para el antojo.
  17. Sabes preparar una buena cena y elegir un buen vino… o tu pareja lo sabe hacer.
  18. Si eres mujer, eres mucho más consciente del poder que tienes: económico, sexual, cultural, en familia.
  19. Ya sabes para qué funcionan cada una de las medicinas que están en tu baño, y prefieres que un médico te las recete.
  20. Si eres papá/mamá, tienes la capacidad y la energía para disfrutar a tus hijos: puedes jugar como un niño y educar como un adulto.
  21. Es verdad: puedes salir con personas más grandes y más jóvenes. Si eres mujer: los hombres cuarentones y cincuentones te encontrarán fascinante… y ni te digo de los de 25 o 27 años, ¡todos querrán contigo! Si eres hombre: puedes salir con quien se te dé la gana si tienes la actitud y cuenta bancaria correctas.
  22. Ya no te da pena decir que necesitas terapia: vas, lo manejas y lo superas. "Sí, tengo muchos issues… por eso los manejo y los supero, qué flojera negarlos o hacerme guey".
  23. Lo que piensan los demás deja de ser tan relevante.
  24. Eres más miedoso para relacionarte, esto no está padre pero es la verdad. Hombres y mujeres, nada de sólo señalarlos a ellos.
  25. Aprendes a quererte más a ti: "si no quieres lo que yo, adiós. Ya no estoy para perder mi tiempo".
  26. Las gafas ya no son moda, empiezan a ser necesidad. Afortunadamente se ven fabulosas.
  27. Puedes pasar unas vacaciones o un fin de semana sin hacer gran cosa y no sentir que estás perdiendo el tiempo.
  28. Si eres gay, es más fácil salir del clóset. "Por dios, a estas alturas…"
  29. Se puede dejar todo, empezar de nuevo, equivocarte, levantarte y seguir adelante. Se llama experiencia lo que te brinda la certeza de que "estarás bien".
  30. Si te ves fabulosa, siempre sentirás el secreto placer de que la gente ponga cara de asombro y te diga: ¿¡neta tienes 34 años?! Y tú, con tu sabiduría treintona y la sonrisa seductora podrás decir: ¡y bien vividos!
¡Y sí! Para mí, los 30's son fabulosos.