Hoy platicaba con mi DoñaVuélveme Cuerda sobre lo mucho que mueve en tantísimas personas este molesto tema de la navidad.
Resulta que muchos asociamos la Navidad con “familia” y “amor”, pero ante la realidad, la falta de estos dos, de forma ideal, se da el terreno fértil para que salga cuanta porquería existe en las familias. Y nieguen que existen.
La gente presiona tanto, que cualquier cosita se convierte en una Caja de Pandora, que espera ser abierta. Entonces un cojín mal acomodado, una sopa salada o hasta un zapato mal boleado se convierten es válvula de escape.
Pobre Navidad…
Y a mí que tanto me gusta la época de frío, la moda, las bebidas calientitas, los intercambios que haces con custo, las reuniones de amigos y tanto que odio la imposición, los reclamos, los deber ser y que salga mi egoísmo puro y honesto al 100% al negarme a hacer cosas que quieren imponerme.
Pero así es la Navidad. Por eso, yo digo que ya no celebremos… que nos regalemos cosas por ahí de agosto y luego, por qué no, en noviembre y en enero. Que volvamos el Día de Reyes la fiesta más importante de México, en donde sea un Día de Gracias lleno de niños árabes, judíos, cristianos, anglicanos, ateos y budistas, que son honrados por magos y magas de los cuatro puntos del planeta. Que se honre la vida y las diferencias y no a un solo hombre (a él, eso le hubiera gustado).
Erradiquemos la Navidad y hagamos nuestra propia noche de Acción de Gracias, con intercambios que nos den cosquilleo y emoción como en la secundaria, donde brinquemos porque nos tocó nuestra mejkr amiga o corramos a cambiar el papelito porque tenemos el nombre del que nos cae gordo en nuestra mano.
¿O más bien es que yo añoro el pasado, ese pasado idealizado? ¿O es que me hizo mucho sentido lo que me dijo DoñaVuélvemeCuerda hoy? ¿O es que solo me pasa a mí…? No lo creo, pero, ¿no les pasa a ustedes también.
En fin, mejor me pongo a pensar qué voy a regalar en ese intercambio al que sí quise entrar.
lunes 5 de diciembre de 2011
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6 amables lectores han pasado... ¡valientes!:
Yo no odio la navidad, lo que no me gusta son los tumultos, y que se le dé demasiada importancia a las luces de las series navideñas, los adornos, y poca atención al amor.
Me gustan las fechas de fin de año, porque casi siempre he podido reunirme con más familia, reír a mandibula batiente recordando anécdotas, y comer todos esos platos que me gustan como si fuera mi última cena.
¿Que el grinch aqui no era yo? :p estoy di acuerdo sobretodo con el frio, las bebidas calientes y las chicas en ropa invernal :D
Lata.. das justo en el grano.. para mí la Navidad era una carga insoportable, donde todo mundo festejaba lo que yo ni siquiera sabía de mí, comidas obligadas y poses incómodas.. Yeagob lo ha modificado todo, hoy sueño con ser Santa y ver el brillo de las luces en sus ojos, nada más.. y el fríio y el café.. la nostalgía de la calle adornada y mi melancolía van perfecto con mi locura depresiva.. jaja
No soy de celebraciones, quizás el ramádan por la espiritualidad individual que envuelve; tal vez año nuevo porque regreso a la iglesia en acción de gracias por lo que tengo... lo demás no me convence, ni siquiera la biblia menciona que en diciembre y precisamente el 24 haya nacido Cristo. Es esta necesidad humana de controlarlo todo, y por supuesto, reniego de todo tipo de manipulación.
Abrazo.
Yo creo que a la Navidad hay que verla con ojos de niño. Creo que ese es el corazón del espíritu navideño.
Así que, muchacha, compra un juguete y llevaselo a un niño que esté en un hospital :)
Yo no odio la Navidad.
ODIO Diciembre!!!
Hace un frío de la fregada que fomenta la holgazanería, anochece súper temprano y fomenta la depresión, uno traga como puerco desesperado y sube como tres kilos, hay un tráfico del quiote, y hay histeria por todas partes!!!!
Shu, shhhhhhhu!!!
Yo entré a tres intercambios ja! y estoy súper emocionada porque hoy es uno de ellos.
Ohhhh yeah!
Saludos!
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