domingo, 11 de marzo de 2012

¿Me arrepiento?

Esto del arrepentimiento nos es familiar… no sé si cultural pero casi ancestral. ¿Nos arrepentimos? Y más allá del discurso religioso de “arrepentiros y convertiros”… o algo así, esto tiene que ver con algo más personal, más íntimo.

No soy de las que creen en el pecado, pero no me confieso ajena al arrepentimiento. Por ejemplo, me he arrepentido de malas actitudes y… claro, de mi lengua larga. A veces este temperamento que dios me dio me hace abrir la boca de más. La prudencia a veces no es lo mío, pues. Con todo y eso, son pocas las veces que sí me he arrepentido y muchas menos en las que me he ido sin disculparme. De esas veces que la cagas, pues.

Pero, entonces, con mis pocos arrepentimientos, me llama la atención de qué se arrepiente la gente.

Y que me pongo a preguntar.

Los hay que se arrepienten de esos 2 kilos de más que, por no ser atendidos, llegaron a ser 10.
… esos pasteles que se comieron.
… pocos de esos pasteles que no se comieron.
… de ese amor que se dio (qué fuerte…) porque no se recibió de la misma forma.
… de abrazos no dados (y lo que más me llamó la atención de este caso fue que no eran abrazos de pareja sino abrazos de cariño).
… de que la pereza les impidió ir a la tienda por comida chatarra (juro que me dijeron eso).
… de ESA relación (y no entiendo por qué, los detalles no fueron muy específicos).
… de esos pleitos.
… de las palabras hirientes.

Creo, al final del día, que de lo que más nos arrepentimos es de la omisión. La falta de acción, el no hacer.

Hace muchos muchos años, un joven argentino (seres distintos a los mexicanos, con una forma de ser sí muy particular) me dijo: *inserte acento adecuado* “Che, ¿cómo vas a saber qué te gusta y qué no si no experimentás?” Y sí, totalmente cierto.

Así que por eso casi no me arrepiento porque casi no dejo de hacer. Claro, siempre con la intención de no dañarme a mí u otros.

Y justo por eso, hay veces que me he puesto en un papel no muy cómodo… pero ¡lo he hecho! Ahora sé que ese papel no me gusta, ¡porque ya vi que no me gusta! Tan no me gusta, tan no me sale, que –pensando en este ejemplo en particular- hasta tiesa estaba: no era yo. No era espontánea, natural… ¡pues que no es lo mío!

Pero lo intenté.

No me arrepiento, porque aprendí que esos papeles no me gustan; ¡no soy yo! Lo sé porque, justo, lo intenté.

¿Y ustedes de qué se arrepienten?


10 comentarios:

El hombre del traje gris dijo...

¿de qué te arrepientes? creo que eso es algo en lo que no vale la pena pensar, pero creo que tal como dijiste, de lo que mas se puede arrepentir la gente es de las omisiones... que a su vez también son una elección, pero pa qué hacerse bolas... o sufrir por no haber ido a la tienda...

Lata dijo...

jejjeje... sí, lo de la tienda me dio mucha risa.

Zereth dijo...

Saben bien que soy atea de clóset, pero si de las pocas cosas que conservo de esas clases de catecismo que daba mi tía abuela era el acto de contrición, fuera de la confesión a un sacerdote y buscar un perdón divino, sino lo que implica la firme convicción de no volver a hacer algo de lo cual ahora te arrepientes. Así, me he acostumbrado a los espacios de reflexión, en soledad, y ciertamente de pocas cosas me arrepiento, nunca me he arrepentido por amar. Pero hay algo que recuerdo con frecuencia y es el día que insulté y humillé a una persona. Puedo tener todas las atenuantes posibles, un patán que casi lo pedía a gritos, que estaba lo suficientemente molesta, pero en el fondo, me provocó mucho dolor esa acción tan distante de la persona que a diario intento construir. Sí hice un acto de contrición, porque no solo me arrepentí, sino que tengo la firme convicción de no volverlo a hacer en lo que me resta de vida. Porque independientemente de cómo actúen los demás, y de la bondad del perdón, ese daño que les hacemos, nos lastima más a nosotros mismos si no acompañamos al arrepentimiento de un cambio en nuestras acciones futuras.

Lata dijo...

Precioso comentario, Zereth, y totalmente de acuerdo.

Jana dijo...

Tal vez si supieramos las consecuencias que tiene x ó y decisión serian menos los arrepentimientospero como no es así siempre vamos a arrepentirnos de algo. Pero igual es parte del show de vida como te dijo el argentino .. cómo lo vas a saber si no lo experimentas?

G J dijo...

De pocas cosas en mi vida me he arrepentido, pero hoy día me arrepiento de no haber sido sincero con la persona que amo cuando iniciábamos nuestra relación, se que la culpa fue mía, se que debí haber tenido el suficiente valor para decir algo tan fácil y a la vez tan difícil: "Soy divorciado"...se que cualquier cosa que diga sonara a pretexto, que nada justifica el no haberlo hecho y que si hubiera sido sincero tal vez no me encontraría hoy en esta situación. Todos los días pienso en que pudo haber pasado por mi mente, porque no tome la decisión correcta, si nunca lo he sido ¿Porque esa inseguridad? ¿Seria que no estaba listo para iniciar algo nuevo? ¿Fue miedo a ser rechazado? ¿En que estaba pensando...porque no pensé antes?. Aunque hoy tal vez esto no tenga solución y aunque se que no es el fin del mundo, que aun me quedan por vivir muchas cosas y conocer a mas personas, espero poder encontrar una manera de obtener una segunda oportunidad con esa mujer que me hizo sentir amado, que me quería por la persona que soy, que me alegraba cada día a su lado, que me hacia sentir el hombre mas afortunado...y que estúpidamente decepcione. Esa es la historia de lo que mas me he arrepentido al día de hoy.

Muchas gracias y saludos Lata

Gérard J.

Jo dijo...

Arrepentirse es el pimer paso del aprendizaje (nos hace reflexionar sobre lo hecho y no hecho, lo cierto y lo posible). Pensar hacia atras es siempre un impulso hacia adelante.


aunque...

princesa de la calle melancolía dijo...

Ufff... eso de arrepentirse...cuando me lo pregunto lo que yo suelo hacer es cambiar las historias, y pensar cómo estaría mi vida hoy.. soy de las que viven con el "arrepiéntete de lo que hagas y no de lo que dejes de hacer" en la cabeza desde la prepa.. solapando así más de 1000 pendejadas.. jajaja pero también obligándome a vivir lo que quiero.. hoy, creo, y sólo creo que no tengo de qué arrepentirme... porque me tomé años perdonándome... y ya me solté...voy bien!!! creo. jajaja
Abrazotote Lata!!!!!!

George LLS dijo...

Hola Lata!

De entrada me arrepiento... de haberme alejado tanto tiempo de los Blogs.

El arrepentimiento es un vehículo para el aprendizaje. Hacemos o decimos algo mal, nos damos cuenta, nos duele lo hecho o dicho (arrepentimiento) y corregimos. Sólo por ello es no sólo benéfico, sino indispensable para crecer. El arrepentimiento está íntimamente ligado a la acción o a su ausencia.

Existe otra cosa que a veces confundimos con el arrepentimiento y es "la culpa crónica". Cuando seguimos cargando con aquella falla del pasado durante mucho tiempo... Si no aprendimos nada del pasado, y si tampoco corregimos nada, seguir tristeando por lo que hice o dejé de hacer es absurdo, inútil y sumamente desgastante...

Y existe una tercera vía: el arrepentimiento tardío. Cuando nos damos cuenta de nuestros errores muchos años después, y ya no hay nada que hacer... Ahí lo que cabe es aprender a perdonarnos por nuestras idioteces, aceptarnos y seguir adelante.

La vida sigue, pues el mundo no se detiene. Y si dejamos de hacer algo, es por que hicimos alguna otra cosa. Eso hay que recordarlo siempre.

Un abrazo!

G.

la mis dijo...

Incluso en el proceso de crecimiento nos damos cuenta antes de cometer tal o cual cosa que nos dará remordimiento, vergüenza o culpa, y sin embargo, la hacemos. Creo que para realmente arrepentirse uno de algo tiene que haber experimentado el dolor de haber ofendido o quebrantado nuestros propios principios, si uno no reconoce, jamás podrá haber tal sentimiento.

Saludos.